
Escépticismo en la diáspora venezolana ante el llamado a regresar al país
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La reciente invitación de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a la diáspora para que regrese al país ha generado reacciones de escepticismo entre la comunidad venezolana en el extranjero, incluyendo a los residentes en Canarias.
Desconfianza ante las promesas oficiales
Máximo Díaz Estébanez, coordinador de Voluntad Popular de Venezuela en Canarias, ha calificado a los portavoces del chavismo como “demagogos”, dudando de los cambios anunciados. Estébanez estima que el llamado al retorno tendrá poco éxito entre los venezolanos en el exterior, quienes exigen garantías tangibles más allá de la retórica política.
La economía, el principal obstáculo
El principal obstáculo para el regreso es económico. Según Díaz, los venezolanos en el extranjero no están dispuestos a renunciar a la estabilidad económica que han logrado para ganar menos en su país de origen. La situación de la moneda venezolana y el bajo poder adquisitivo son factores determinantes.
Un informe reciente sitúa el coste de la cesta básica en Venezuela en unos 500 dólares, mientras que el ingreso promedio es de 100 a 150 dólares, lo cual no es suficiente para vivir dignamente.
Lenta normalización tras la caída de Maduro
Los cambios en Venezuela desde la caída de Nicolás Maduro han sido lentos. Díaz estima que solo se ha avanzado un 10% de lo necesario para normalizar el país. Esta lentitud se debe a la complejidad de desmantelar la estructura de poder construida por el chavismo durante 27 años, incluyendo la seguridad, el modelo económico y la infraestructura.
Según el coordinador de Voluntad Popular, esta estrategia gradual ha sido una decisión calculada para evitar un conflicto mayor. De lo contrario, pudo haber existido una guerra civil, un coste que ni el gobierno estadounidense ni la oposición venezolana estaban dispuestos a pagar.
Reajuste de poder y tensiones persistentes
A pesar del levantamiento de sanciones y el restablecimiento de relaciones, la oposición venezolana denuncia que el aparato del chavismo permanece intacto.
Se está produciendo un reajuste de poder, con el reemplazo de figuras radicales por personajes más moderados, dispuestos al diálogo.
El descontento social es cada vez más visible, con protestas de pensionados, profesores universitarios y personas que exigen salarios dignos. La respuesta del gobierno a estas manifestaciones, a menudo con represión, alimenta la desconfianza de quienes observan desde la distancia.
Futuras elecciones en el horizonte
Mientras tanto, la maquinaria política avanza con la vista puesta en futuras elecciones, que se espera que se celebren en un plazo de 6 a 8 meses. Para los venezolanos en Canarias, ese “pronto” sigue siendo un horizonte lejano, una promesa que solo el tiempo y una recuperación económica real podrán convertir en una opción viable para volver a casa.













