
¿Gasolina 'low cost' vs. prémium? Un experto revela la verdad sobre lo que repostamos
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El eterno debate sobre la calidad de la gasolina de bajo coste frente a las marcas prémium sigue generando controversia entre los conductores. Juan Francisco Calero, experto en motor, ha aclarado este tema, desmontando mitos y explicando las diferencias reales entre los combustibles.
El origen común del combustible
Para sorpresa de muchos, el combustible base es idéntico para todas las estaciones de servicio. Tras pasar por las refinerías, tanto la gasolina como el gasóleo se transportan por oleoductos a grandes centros de almacenamiento, gestionados en su mayoría por Exolum (antiguamente CLH). En estos tanques, el carburante base, que cumple con las normativas europeas EN 228 (gasolina) y EN 590 (diésel), se almacena de forma conjunta.
Por lo tanto, inicialmente, no hay distinción entre el combustible que se destina a una gasolinera de bajo coste y el de una multinacional.
La clave está en los aditivos
La diferenciación real ocurre en el último paso: la carga de los camiones cisterna. Es en los centros de distribución donde cada compañía añade su propio paquete de aditivos. La base es la misma, lo que cambia son los aditivos. Los combustibles prémium se distinguen por un aditivado más potente y superior al de sus versiones estándar.
Estos aditivos se pueden agrupar en cuatro principios básicos:
* Detergentes para eliminar la carbonilla de los inyectores.
* Modificadores de la fricción para reducir el desgaste y mejorar el consumo.
* Antioxidantes para proteger el sistema.
* Desemulsionantes que diluyen el agua para evitar averías.
Aunque su eficacia ha sido demostrada en laboratorio, su efecto en el día a día es difícil de percibir a corto plazo. Sin embargo, usar carburante prémium de vez en cuando, por ejemplo, cada cuatro depósitos, puede ser beneficioso para el mantenimiento a largo plazo del motor.
Cuidado con equivocarse de combustible
Uno de los mayores temores al repostar es equivocarse de combustible. Echar gasolina en un coche diésel moderno es peligroso, ya que puede dañar el sistema de alimentación, desde la bomba de inyección hasta los inyectores, generando una avería costosa.
En el caso contrario, introducir gasóleo en un motor de gasolina también es perjudicial, pudiendo obstruir los inyectores, llenar de residuos las bujías y, en el peor de los casos, saturar y destruir el catalizador.
Ante una equivocación, la recomendación es clara: no arrancar el coche y llamar a la asistencia.
Otras dudas comunes
Mezclar gasolina de 98 y 95 octanos no supone ningún problema, ya que el vehículo se adapta. Sin embargo, usar 98 en un coche de 95 es innecesario. Las etiquetas E5, E10 o B7 indican el porcentaje de biocombustible (etanol o biodiésel) presente en la mezcla, cumpliendo con una normativa europea.













