‘La diatriba del perro’: Cristina Fallarás estrena obra sobre el aliado feminista acusado de abuso

'La diatriba del perro': Cristina Fallarás estrena obra sobre el aliado feminista acusado de abuso
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'La diatriba del perro': Cristina Fallarás estrena obra sobre el aliado feminista acusado de abuso

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Cristina Fallarás, periodista, escritora y activista feminista, presenta “La diatriba del perro”, un monólogo protagonizado por el periodista y actor Sato Díaz en el Teatro del Barrio de Madrid. La obra aborda temas polémicos como la cancelación, las diferencias entre feministas de distintas generaciones y el mundo del periodismo.

Hace cuatro años, Sato Díaz encargó a Fallarás un monólogo sobre la figura del aliado feminista. Tras un arduo proceso de escritura, Fallarás entregó un texto que no rehúye ningún tema espinoso. La obra se centra en un periodista televisivo, autodenominado feminista, que es acusado de abusos sexuales y decide alejarse antes de que estalle el escándalo.

Fallarás describe el proceso de escritura como difícil, pues no quería caer en la fácil ridiculización del “macho”. Buscaba crear un personaje complejo, con flancos “queribles” o, al menos, comprensibles. Según la autora, no se trata de una venganza contra el macho violento, sino de una exploración de la vulnerabilidad masculina.

Inspiración en testimonios reales

La obra se inspira en los numerosos testimonios que Fallarás ha recopilado a través de hashtags como #cuéntalo y movimientos de recopilación testimonial anónima. La periodista confiesa que meterse en la piel del personaje fue un proceso lento y complicado.

El monólogo, dirigido por Rubén Romero, explora diferentes códigos teatrales, incluyendo juegos de máscaras, elementos audiovisuales y la conferencia motivacional, con el objetivo de acercar al público al personaje.

Referencias al mundo del periodismo

El texto incluye referencias, bajo seudónimos, a figuras conocidas del periodismo. Fallarás afirma que, aunque en su versión original los personajes tenían nombres reales, la compañía prefirió mantener el anonimato, una decisión que ella respeta.

La obra plantea la cuestión de la participación activa de los hombres en los procesos de cancelación. Fallarás sostiene que, a diferencia de las mujeres, los hombres ejercen la crueldad en estos procesos, convirtiendo la cancelación y el señalamiento social en un ejercicio “macho”.

El delito y la vulnerabilidad

Fallarás cuestiona la idea del delito desde una perspectiva feminista, argumentando que es una construcción masculina. Para ella, lo importante es la vulnerabilidad masculina. Si se niega la posibilidad de que un hombre sea vulnerado, se renuncia a legislar y se perpetúa la idea de que “a los hombres no se les viola”, disfrazando delitos con conceptos como el honor.

Desproporción y cancelación

La obra muestra a un personaje que, a pesar de utilizar un lenguaje machista, no es un tonto. Es un hombre culto que denuncia la injusticia ante las consecuencias de actos que, hasta hace poco, eran considerados costumbre. Fallarás reconoce que existe una desproporción en el señalamiento, pero insiste en que son los hombres quienes “hacen sangre”.

La autora también pone en duda el concepto de cancelación. Argumenta que a las mujeres son a quienes realmente se cancela y se les destruye la vida. Cita casos como el de Plácido Domingo, que, según ella, se fue “de rositas” tras ser acusado de delitos y agresiones sexuales.

Crítica al periodismo

Fallarás critica duramente el mundo del periodismo, un ámbito que conoce bien. Afirma que las relaciones interpersonales en las redacciones siguen siendo “violentísimas” y “machistas”, lo que la llevó a abandonarlas. Señala que, a diferencia del mundo del cine, el periodismo no ha adoptado protocolos de actuación y denuncia contra el machismo.

La periodista también critica el papel del periodismo en la construcción de una realidad que va “muy por detrás de la sociedad”, permitiendo que Franco siguiera enterrado con honores de Estado y que la Iglesia Católica no admitiera sus violaciones.

Las “viejas rockeras” del feminismo

En la obra, el personaje se relaciona con feministas veteranas, con quienes se siente más cómodo que con las jóvenes. Fallarás explica que los hombres que quieren ser aliados suelen acercarse a las feministas mayores, ya que las jóvenes son más duras. Esta parte del texto, aunque controvertida para la autora, se mantiene por honestidad.

“La diatriba del perro” es un texto que no se amilana ante la controversia, nombrando y definiendo conceptos clave. La descripción de aliado que ofrece la obra es especialmente reveladora: “Nos ponemos la funda de macho. Sobre la funda de macho, yo me puse una funda de hembra. Sobre la funda de hembra que hay sobre la funda de macho, alguien te pone la capucha que te conduce al cadalso. Debajo, un ser humano tiembla. Yo mismo”.