ILUMINACIÓN Y COLOR: CLAVES PARA UN HOGAR QUE POTENCIA TU BIENESTAR

ILUMINACIÓN Y COLOR: CLAVES PARA UN HOGAR QUE POTENCIA TU BIENESTAR
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ILUMINACIÓN Y COLOR: CLAVES PARA UN HOGAR QUE POTENCIA TU BIENESTAR

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El teletrabajo ha transformado nuestros hogares en oficinas, evidenciando la crucial importancia del entorno en nuestro bienestar. Arquitectos e interioristas coinciden en que la luz y el color son factores determinantes para crear espacios que favorezcan tanto la productividad como el descanso.

La Importancia de la Iluminación Circadiana

La arquitecta Laura Gärna destaca la importancia de la luz, a menudo subestimada. Nuestro cerebro está programado para recibir distintos tipos de luz a lo largo del día, un concepto conocido como iluminación circadiana. Cuando la iluminación es inadecuada, el cerebro envía señales de incomodidad, pudiendo provocar picazón, mareos o dificultad para concentrarse.

Es fundamental modificar la iluminación a lo largo del día para sincronizar nuestros hábitos con la luz solar.

Lo ideal es adaptar la temperatura de color, utilizando una luz más blanca por la mañana y una más cálida por la tarde y noche. La tecnología LED circadiana facilita esta regulación.

Para lograr una iluminación adecuada, se recomienda ubicarse cerca de una fuente de luz natural. Si esto no es posible, se debe crear un rincón fijo en una zona tranquila, combinando iluminación indirecta general con un foco de luz personalizada y regulable. El uso constante de focos de techo o halógenos puede causar problemas de visión o incluso dolores de cabeza.

Psicología del Color en el Hogar

Al igual que la luz, los colores del hogar influyen directamente en nuestro estado de ánimo.

La arquitecta Andrea Baldoni explica que la psicología del color es un factor decisivo en el diseño, ya que la elección de una tonalidad para las paredes puede afectar nuestro bienestar emocional.

Colores a evitar y a potenciar

Baldoni desaconseja el color rojo en el dormitorio, ya que activa el cerebro y aumenta la ansiedad. En su lugar, recomienda tonos celestes, que reducen el ritmo cardíaco, o el verde, que conecta con la naturaleza y reduce el estrés. Para otros ambientes, la gama de amarillos aporta alegría, mientras que el naranja estimula el apetito. Los rosas y fucsias tienen un efecto revitalizante ideal para dar toques de vitalidad.

En resumen, tanto la luz como el color son herramientas poderosas para moldear cómo nos sentimos en casa.

La clave está en crear un espacio agradable que potencie la productividad y el descanso, reflejando quiénes somos y cómo queremos sentirnos.