Dos proyectos zamoranos, finalistas en los Premios ARQUITECTURA 2026

Dos proyectos zamoranos, finalistas en los Premios ARQUITECTURA 2026
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Dos proyectos zamoranos, finalistas en los Premios ARQUITECTURA 2026

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Dos proyectos arquitectónicos ubicados en la provincia de Zamora han sido seleccionados como finalistas en los Premios ARQUITECTURA 2026, un prestigioso reconocimiento otorgado por el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE). Este premio distingue obras que destacan por su innovación, sostenibilidad, calidad constructiva e impacto social.

La noticia ha generado gran satisfacción en el ámbito profesional, resaltando la capacidad de Zamora para acoger proyectos que dialogan con el entorno, el paisaje y las necesidades sociales. El Colegio Oficial de Arquitectos de León (COAL) ha elogiado la calidad de las propuestas presentadas, destacando los dos ejemplos zamoranos que han alcanzado la fase final.

Casa Parasol: Tradición y modernidad en la ribera del Duero

Uno de los proyectos seleccionados es la Casa Parasol, ubicada en la ribera del Duero y diseñada por el arquitecto Daniel Fernández-Carracedo. Esta vivienda unifamiliar se inspira en la arquitectura tradicional de las antiguas casas labriegas de la zona, reinterpretándola desde una perspectiva contemporánea.

El diseño incorpora una envolvente de ladrillo que protege de las condiciones exteriores, mientras que el interior, construido en madera prefabricada de tipo CLT, crea espacios cálidos, eficientes y llenos de luz natural.

El proyecto destaca por su integración con el paisaje agrícola de la vega zamorana, respetando la identidad del entorno y combinando tradición y modernidad.

Centro Ocupacional de Morales del Vino: Un referente en arquitectura social

El segundo proyecto zamorano finalista es el Centro Ocupacional de Morales del Vino, obra del arquitecto José María de Lapuerta Montoya, que compite en la categoría de Premio Permanencia. Este reconocimiento valora edificios que, con el paso del tiempo, han demostrado su vigencia, funcionalidad y calidad arquitectónica.

Construido en 2005, el centro se ha consolidado como un referente en arquitectura social gracias a su diseño humano, accesible y funcional. Sus espacios exteriores, conocidos como “terrazas de colores”, y el uso de materiales como el aluminio para integrarse en el paisaje de los campos de cereal, han contribuido a su reconocimiento como una obra duradera y plenamente vigente dos décadas después de su ejecución.

Zamora, un territorio de desarrollo arquitectónico sólido

Estas dos obras forman parte de una selección de seis proyectos presentados por el COAL en la demarcación de León, el Bierzo y Palencia, lo que subraya la importancia de la presencia zamorana en esta fase nacional. Este reconocimiento evidencia la capacidad de los arquitectos del territorio para ofrecer respuestas innovadoras a necesidades diversas, desde la vivienda hasta la arquitectura social.

Más allá del reconocimiento técnico, estos proyectos resaltan la importancia de una arquitectura que mejora la calidad de vida de las personas y contribuye a definir la identidad de los pueblos y ciudades.

Zamora, con estas dos candidaturas, consolida su posición como un territorio donde la arquitectura contemporánea encuentra un espacio de desarrollo sólido, comprometido y con vocación de futuro.