
PRIMERA NOVILLADA DE LAS VENTAS MARCADA POR EL VIENTO Y LA FALTA DE FORTUNA
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La primera novillada en Las Ventas se vio empañada por el viento y el frío, elementos que dificultaron el desarrollo normal del festejo. Los novilleros Jesús Romero, Mariscal Ruiz y Pedro Andrés lidiaron reses de Hnos. Sánchez Herrero y Antonio López Gibaja, sin lograr el éxito deseado.
Actuación de Jesús Romero
Jesús Romero se enfrentó a un primer novillo bravo, de nombre Princes, que embestía con fuerza. A pesar de una lidia inicial mejorable, Romero se plantó de rodillas en el centro del ruedo, mostrando valor y entrega.
Destacaron sus pases de pecho, aunque la faena careció de temple, comprensible al ser su presentación en Las Ventas. Su segundo novillo, de López Gibaja, resultó flojo, y a pesar de la voluntad del novillero, no pudo extraer nada positivo.
Mariscal Ruiz y la dificultad de conectar con el público
Mariscal Ruiz saludó al segundo novillo con una buena media, destacando la calidad del animal al embestir por el pitón derecho. El sevillano tomó los palos, ejecutando las suertes con corrección, pero el ambiente frío impidió que el público se involucrara. Su primer novillo, Ratonero, mostró calidad en la embestida al principio, pero fue perdiendo fuelle con el avance de la faena, a pesar de los intentos de Alejandro.
Pedro Andrés: Voluntad sin recompensa
Pedro Andrés demostró una gran disposición, recibiendo a su primer novillo a portagayola y ofreciendo una buena larga en el tercio.
Sin embargo, Cachorro, el novillo, se mostró distraído y desarmó a los peones en varias ocasiones. En la faena de muleta, el novillo de Sánchez Herrero resultó soso y el viento tampoco ayudó. Su segundo novillo, protestado por su falta de fuerza, fue recibido con un ramillete de verónicas con la pierna flexionada. El novillero se sacó al de López Gibaja a los medios, pero Expresivo, más allá del nombre, no ofreció opciones.
Por la diestra se quedaba corto y era bruto, sin mejorar al natural.
Un sexto novillo complicado
El tercer novillo, con aspecto de toro, mostró problemas de coordinación y falta de suavidad, lo que generó el rechazo del público. El comienzo por bajo de Pedro Andrés no fue lo más apropiado, y el novillo se derrumbó. A pesar de la buena voluntad del novillero, el viento, el público y la dificultad del novillo hicieron imposible una faena lucida.
Resultado final
La tarde en Las Ventas concluyó con silencio para los tres novilleros, reflejo de las dificultades encontradas en el ruedo y la falta de conexión con el público. Los ingleses presentes en la plaza fueron los que más disfrutaron del espectáculo.













