
Hallazgo Monumental en el Teatro Romano de Cartagena: Un Muro de 38 Metros y una Cripta Llena de Misterios
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La segunda fase de excavaciones en el Teatro Romano de Cartagena ha revelado un descubrimiento de gran magnitud: un paramento completo de 38 metros de longitud y seis de altura, situado tras el escenario del teatro. Este muro, notablemente conservado, está compuesto por cal, piedra y arena, presentando una ligera inclinación y reforzado con bloques de piedra caliza y arenisca en su cara frontal.
Descubrimiento de una Cripta Subterránea
Adyacente a este muro, se ha descubierto una cripta subterránea excavada directamente en la roca.
En su interior, los arqueólogos encontraron una gran cantidad de objetos de hierro, incluyendo espadas. Se especula que estos objetos podrían estar relacionados con representaciones teatrales o incluso ser material militar destinado a la fundición.
Objetos Enigmáticos Desenterrados
La relevancia del hallazgo se extiende a los objetos encontrados.
Según los arqueólogos, se recuperó una variedad de elementos, algunos de los cuales aún no han sido identificados. Entre estos objetos destacan ocho piezas de una estructura cuyo propósito es desconocido, aunque se contempla la posibilidad de que pertenezcan a una rueda.
Diferencias en la Construcción Reveladas
La investigación ha puesto de manifiesto una clara distinción en la construcción de la estructura.
Una mitad muestra un acabado más cuidado, con habitaciones bien terminadas que probablemente estaban vinculadas a las actividades del teatro y su pórtico.
En contraste, la mitad oriental presenta una construcción “menos elaborada”. Aunque en otras áreas los muros estaban cubiertos con placas de cerámica, en esta sección se observa una mampostería bien unida.
Homenaje a Sebastián Ramallo
Durante una visita a la excavación, la alcaldesa anunció que el patronato ha decidido nombrar a Sebastián Ramallo el parque cornisa del Teatro Romano, además de incorporarlo al patronato.
Sebastián Ramallo, catedrático de Arqueología de la Universidad de Murcia y director de las excavaciones del Teatro Romano de Cartagena, fue crucial en la identificación de las estructuras en 1990 y ha sido fundamental en la recuperación e investigación del monumento.













