
Carlos Martínez en su despedida: "Sería alcalde de Soria toda mi vida"
Carlos Martínez ha dejado hoy el bastón de mando de la Alcaldía de Soria que ostenta desde hace 19 años. En una emotiva despedida, el alcalde ha renunciado al cargo en un pleno extraordinario en el que ha estado rodeado de su familia, amigos y compañeros de partido. Este martes tomará posesión como procurador en las Cortes de Castilla y León, un cambio que define no como un adiós, sino como “un paso a un lado” para seguir trabajando por su tierra.
En un discurso cargado de emoción, Carlos Martínez Míguez ha confesado que “cuesta mucho hablar” en un día como hoy. “Hay momentos en la vida en los que la voz y las palabras no llegan a expresar todo lo que uno siente, y este es uno de ellos”, ha afirmado, reconociendo que no se despide solo de un cargo, sino “de una forma de estar en el mundo, de una manera de servir, pero sobre todo de una manera de vivir”.
Durante su intervención, ha recordado sus inicios en 2007, cuando prometió un “gobierno abierto, cercano, eficaz, dialogante, que escuchara”.
Casi dos décadas después, ha asegurado: “Siempre lo hemos intentado”. Míguez ha defendido su visión de la política, que “no es solo gestión”, sino “una forma de ser, una forma de estar, una forma de comportarse, una forma de adquirir compromiso”. Ha insistido en que su guía ha sido la coherencia: “Decir lo que hacemos y hacer lo que decimos, rectificar cuando nos equivocamos, escuchar siempre y decidir cuando toca decidir”
En su discurso no ha faltado el agradecimiento a su equipo, a los trabajadores municipales, a todos los compañeros de corporación y, de manera especial, a su familia. “Si alguien ha pagado el precio de todos estos años y lo sigue pagando, habéis sido vosotros”, ha reconocido emocionado antes de levantar la sesión por última vez.
El ya ex alcalde ha hablado de la parte de la política “que no se ve”, refiriéndose a “las dudas, las horas de reflexión, las noches sin dormir”.
Ha descrito la dificultad de tomar decisiones que afectan a miles de personas y el peso de “mirar a los ojos a un vecino y a una vecina, y no poder darle la solución que necesita”. Para Míguez, “eso también es la política, eso también se queda adentro”.
Mínguez ha subrayado que la Soria actual “es el resultado de su gente” y no la obra de un solo alcalde. “De lo mucho que me llevo de estos años, lo más importante es la gente, es mi gente, es esa Soria real”, ha destacado, agradeciendo las conversaciones, el ánimo y también “las críticas, en ocasiones tan duras como necesarias”.
Martínez ha pasado hoy por los micrófonos de COPE Soria donde ha confesado vivir “unos días complejos” y con “sentimientos encontrados”, marcados por el agradecimiento a la confianza ciudadana durante tantos años. “La gente te anima, te da la enhorabuena, te felicita”, ha explicado, subrayando la dualidad entre la gratitud y la ilusión que genera su nueva etapa.
Asegura que no se va de la ciudad ni de la provincia y que seguirá muy presente en el día a día.
“Me vais a tener mucho por aquí”, ha afirmado, insistiendo en que seguirá “dando guerra y trabajando por esta tierra” desde una nueva responsabilidad.
Martínez asegura que la decisión de dejar el bastón de mando ha sido “imposible, muy, muy, muy difícil”. “Sería alcalde de Soria toda mi vida, porque es algo que me llena”, ha confesado. Sin embargo, también ha expresado su deseo de irse “antes de que me echaran”, considerando un privilegio poder tomar él mismo la decisión.
Al mirar atrás, hacia el joven que asumió la alcaldía en 2007 con 33 años, Martínez le animaría a seguir cometiendo errores por acción. “Yo estoy convencido que cuando tomas decisiones, algunas tienen que ser equivocadas, pero hay que tomarlas”, ha reflexionado, criticando la “pasividad, inacción e inmovilismo” del pasado.
Durante su mandato, destaca que la ciudad ha vivido un proyecto de transformación que la ciudadanía “ha reconocido como propio”.
Entre los hitos más importantes, ha señalado la recuperación patrimonial, como la de las ruinas de San Nicolás o la muralla, y la recuperación paisajística de las márgenes del Duero. También ha mencionado proyectos como la peatonalización del centro, la nueva depuradora, los centros cívicos en los barrios o la renovada apuesta por la cultura y el deporte.
No todo ha sido un camino de rosas. Entre los momentos más duros, ha recordado la pandemia de la COVID-19, que “truncó absolutamente todo” y que además coincidió con el fallecimiento de su padre. En el apartado de tareas pendientes, ha mencionado el proyecto de San Agustín como uno de los “debes”.
Martínez afronta su nueva etapa como una oportunidad para seguir trabajando para Soria desde “una escala diferente, con mayores recursos económicos y un rango más alto”.
Ha subrayado que el trabajo en equipo continuará y ha puesto en valor la figura de su sucesor, Javier Antón del que ha destacado su implicación directa en proyectos clave para Soria, como el Centro de Datos de la Seguridad Social.
Antes de vaciar su despacho, del que aún no ha recogido sus cosas, ya sabe qué se llevará consigo a su nueva etapa. Se trata de objetos con un alto valor personal: las fotos de sus hijos y dos figuras, una del Che Guevara y otra de Antonio Machado. A ellas se suma una viñeta de Forges que le regaló la familia del humorista durante la pandemia con un mensaje claro: “Y no te olvides de Soria”.













