Un asentamiento ilegal en el parque Martin Luther King desespera a los vecinos del distrito de Retiro

Un asentamiento ilegal en el parque Martin Luther King desespera a los vecinos del distrito de Retiro
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Un asentamiento ilegal en el parque Martin Luther King desespera a los vecinos del distrito de Retiro

La situación en el parque Martin Luther King, en el barrio de Adelfas (distrito de Retiro), se ha vuelto insostenible para los vecinos. Desde el pasado mes de octubre, un asentamiento ilegal ha ido creciendo hasta ocupar la práctica totalidad del parque, una de las pocas zonas verdes del barrio.

Lo que comenzaron siendo tres lonas ya son 12, y cada banco se ha convertido en una tienda de campaña improvisada donde sus ocupantes duermen, comen y acumulan enseres.

Los residentes han dejado de usar el parque por la falta de higiene y la inseguridad. Denuncian que las fuentes se usan como lavaderos y que los ocupantes “defecan y orinan en los arbustos”, según relata una vecina.

“Aquí veníamos todos los vecinos, porque es un barrio lleno de niños pequeños, personas mayores, y es que ya no podemos hacer ningún tipo de uso”, lamenta.

A la suciedad se suma la preocupación por los “trapicheos” y otros incidentes. Los vecinos afirman que desde otoño han aumentado los robos con rotura de lunas en los comercios de la zona y que incluso se han producido pequeños incendios.

“Con niños que van solos me preocupa mucho la inseguridad de la zona”, explica una residente.

Ante las quejas vecinales, el Ayuntamiento de Madrid califica la situación de “lenta y compleja”. Fuentes municipales explican que no pueden obligar a estas personas a aceptar los recursos de los servicios sociales y que su actuación se limita a limpiezas periódicas del parque.

Una solución que los afectados consideran un parche ineficaz.

“Lo que hace el ayuntamiento es mandarnos periódicamente al SELUR y a la policía local, hacen una limpieza, pero a los 5 minutos vuelven a estar asentados”, denuncia un vecino, quien resume el sentir general: “Yo entiendo que no tiene que ser agradable para nadie vivir en la calle en esas circunstancias, pero nosotros ni lo hemos fomentado ni lo hemos provocado, y, además, lo único que padecemos es las consecuencias de eso”.