
60º Aniversario de la Declaración 'Gravissimum educationis' y su Impacto en la Educación
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La Confederación Española de Centros de Enseñanza (CEE) conmemoró el 60 aniversario de la Declaración ‘Gravissimum educationis’, un documento clave del Concilio Vaticano II que define la presencia y misión de la Iglesia Católica en el ámbito educativo.
Esta declaración tuvo una relevancia particular en España, manifestándose en el reconocimiento dual en la Constitución de 1978: el derecho a la educación y el derecho a la libertad educativa, ambos considerados inseparables.
La Educación como Derecho Fundamental
La Constitución Española reconoce la educación como un derecho fundamental que el Estado debe garantizar. Históricamente, en España, este derecho se desarrolló gracias a la labor de la Iglesia, especialmente a través de las congregaciones religiosas, que facilitaron el acceso a la educación a las niñas y a las clases populares.
Esta influencia católica contribuyó a la conciencia de que educar no se limita a transmitir conocimientos técnicos, sino que implica una tarea delicada que impacta el desarrollo integral de los niños.
La Libertad Educativa y la Responsabilidad de los Padres
De lo anterior se deriva la necesidad de reconocer la responsabilidad primordial de los padres y su derecho a que sus hijos reciban una formación religiosa y moral en la escuela conforme a sus convicciones. Este punto ha sido objeto de debate y tensión dentro del marco constitucional, según advirtió Alfonso Carrasco, obispo de Lugo y presidente de la Comisión Episcopal para la Educación.
La posible intromisión de ciertos partidos políticos en áreas que no les competen sigue generando controversias.
Defensa de la Libertad Educativa
Para la Iglesia, defender el derecho a la libertad educativa es esencial.
No se trata de aislarse, sino de actuar en coherencia con su identidad y su misión, colaborando con todos los sectores para el beneficio común de la sociedad.












