Trump y su obsesión con Cuba: ¿Hasta dónde llegará la presión sobre la isla?

Trump y su obsesión con Cuba: ¿Hasta dónde llegará la presión sobre la isla?
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Trump y su obsesión con Cuba: ¿Hasta dónde llegará la presión sobre la isla?

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Cuba, una isla caribeña con menos de 10 millones de habitantes, no posee los recursos naturales de Venezuela ni aspira a tener armas nucleares como Irán. Sin embargo, la isla ha estado en el punto de mira de Estados Unidos durante décadas.

La fallida invasión de Playa Girón en 1961, orquestada por la CIA, es un claro ejemplo de los intentos de Estados Unidos por derrocar al gobierno de Fidel Castro. Este evento, que tuvo lugar hace 65 años, se rememora incluso en el International Spy Museum de Washington DC.

Un bloqueo que se endurece con el tiempo

Desde la revolución de 1959, que buscaba la emancipación de la tutela estadounidense, Cuba ha enfrentado un bloqueo económico cada vez más severo. Este bloqueo, iniciado por John F. Kennedy en 1962, se intensificó con la Ley Helms-Burton en 1996 y ha alcanzado niveles críticos bajo la administración de Donald Trump, con un bloqueo energético que impide la llegada de petróleo a la isla.

El Che Guevara reconoció irónicamente el impacto de Playa Girón, afirmando que fortaleció la revolución. Sin embargo, la situación actual es diferente. Cuba ya no cuenta con el apoyo de la URSS ni con el petróleo venezolano, debido a las presiones de Washington sobre el gobierno de Delcy Rodríguez.

México, que era el segundo proveedor de petróleo, también ha cesado sus envíos por temor a represalias comerciales de Estados Unidos. A pesar de que Claudia Sheinbaum no se atreve a enviar petróleo, México mantiene envíos de ayuda humanitaria.

Consecuencias devastadoras del bloqueo

La falta de petróleo tiene consecuencias nefastas para la vida cotidiana en Cuba. La recolección de basura, las operaciones hospitalarias y la cocina se ven gravemente afectadas. El turismo, una fuente vital de ingresos, ha desaparecido prácticamente.

La presión estadounidense también ha provocado la interrupción de programas de cooperación con médicos cubanos, lo que agrava aún más la situación económica de la isla.

Daniel Montero, periodista cubano de Belly of The Beast, denuncia que el embargo petrolero busca un cambio de régimen a través del hambre. El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha advertido sobre un posible “colapso humanitario” y “riesgos humanitarios agudos” en Cuba, e incluso negocia con EEUU el envío de “combustible con fines humanitarios”.

La postura inflexible de Estados Unidos

Marco Rubio, Secretario de Estado de Trump, insiste en que el embargo está ligado a un cambio político en la isla. Según Rubio, la economía cubana es disfuncional y ha sobrevivido gracias a subsidios externos. Su solución es “poner a gente nueva al mando”.

La administración Trump mantiene la presión sobre Cuba con el objetivo de derrocar al gobierno actual. Donald Trump incluso ha declarado que cree que tendrá “el gran honor de ser quien tome el control de Cuba”.

Cuba se ha convertido en un símbolo y un objetivo para los presidentes estadounidenses durante décadas. Trump busca pasar a la historia como el presidente que derrocó al chavismo y al castrismo.

La doctrina “Donroe” y la injerencia en Latinoamérica

La administración Trump ha actualizado la doctrina Monroe, rebautizándola como “Donroe”, para justificar su intervención en los procesos políticos de Latinoamérica. Desde la liberación de un ex presidente hondureño condenado por narcotráfico hasta la inclusión del presidente colombiano Gustavo Petro en la lista de sancionados por narcoterrorismo, Trump busca controlar la región.

El presidente estadounidense considera a América Latina como su “patio trasero” y no se detendrá hasta acabar con el último símbolo comunista en la región. Como él mismo ha dicho: “Sería un gran honor”.