A 800 años de su muerte, el legado de San Francisco de Asís sigue vivo

A 800 años de su muerte, el legado de San Francisco de Asís sigue vivo
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A 800 años de su muerte, el legado de San Francisco de Asís sigue vivo

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Ocho siglos después de su fallecimiento, la influencia de San Francisco de Asís persiste con fuerza. En conmemoración del 800 aniversario de su tránsito, el Papa ha declarado un Año Jubilar especial, coincidiendo con la primera exhibición pública de los restos del santo.

El carisma de San Francisco ilumina el presente

Fray Juan Antonio Adánez, provincial en España de los franciscanos conventuales, destaca la profunda repercusión del carisma de San Francisco, no solo dentro de la Iglesia, sino también en el arte, la cultura, la literatura, la poesía y la pintura. Adánez subraya la necesidad de la figura de San Francisco para iluminar este tiempo “difícil, con todas las tensiones políticas”, recordando que es “el santo de la paz, al que hay que invocar de una manera especial en estos tiempos recios”.

Exposición inédita de los restos del santo

Uno de los actos centrales de este centenario es la exposición de los restos de San Francisco en la basílica inferior de Asís, un hecho sin precedentes. Aunque su cuerpo fue hallado a mediados del siglo XIX y estudiado a finales de los años setenta, nunca antes se había realizado una exhibición pública.

“La Santa Sede ha dado permiso para exponer los restos que quedan de San Francisco”, explica Fray Juan Antonio Adánez. La afluencia de visitantes ha superado las expectativas, pasando de 300.000 a más de 800.000 peregrinos.

El provincial de los franciscanos conventuales enfatiza el profundo significado espiritual de esta veneración. “No es mirar unas reliquias para contemplar al muerto, sino que es contemplar unos huesos que nos hablan de alguien que se ha entregado, que se ha donado totalmente a los demás”. La pequeñez de los restos, según Adánez, es también “un homenaje a la pobreza”.

La experiencia está siendo conmovedora, con peregrinos que experimentan “milagros” de conversión y un “volver al evangelio”.

El recorrido está enmarcado por los frescos de artistas como Cimabue y Giotto, que narran la vida de Jesús en paralelo a la de San Francisco. El eje catequético de la visita es la parábola del grano de trigo, que invita a los fieles a morir a sí mismos para dar vida a los demás, siguiendo el ejemplo de Cristo y del propio santo.

Un llamado a la espiritualidad franciscana

Ante un mundo marcado por “el ruido, las prisas, la polarización y la crispación”, la espiritualidad franciscana emerge como un camino práctico. Fray Juan Antonio Adánez lanza un reto: “Yo creo que el mundo necesita franciscanizarse un poco, y la Iglesia, pero también la política necesita franciscanizarse”. Esto se traduce en ser “mensajero de paz”, vivir atento al Evangelio y seguir a Jesús “con radicalidad”.

Propone recuperar valores como la pobreza, la luminosidad en la mirada y, sobre todo, la sonrisa, “porque hay mucha tristeza alrededor”.

Adánez recuerda las palabras del cardenal Pietro Parolin, quien llamó a “basarse en la alegría de las pequeñas cosas y sentirse hermanos frente a la guerra de todos contra todos”. El provincial franciscano añade que la historia no se libra “en grandes batallas, sino en pequeñas, las pequeñas batallas de cada día que tenemos que librar con nosotros mismos y con los demás”.

Celebraciones en España

En España, la familia franciscana vive hoy “en comunión”, lo que refleja la “riqueza del carisma”. Para celebrar el centenario, se han organizado numerosas actividades, como el “Capítulo de las Esteras” en Barcelona del 1 al 3 de mayo, concursos de poesía, música y pintura, una jornada franciscana el 20 de junio en San Francisco el Grande (Madrid), y un congreso de carácter intelectual en colaboración con varias universidades en noviembre. Para Fray Juan Antonio Adánez, todas estas iniciativas son una oportunidad para “abrir el alma, abrir el espíritu para oxigenarse un poquito”, con San Francisco como “una excusa preciosa”.