
Aumenta la contaminación por macrogranjas y fertilizantes tras dos años de tregua
Foto: EFE/Patrick Pleul/Archivo – Todos los derechos reservados
Después de un breve respiro, la contaminación del aire por amoniaco en España ha vuelto a incrementarse debido a las macrogranjas de cerdos y el uso intensivo de fertilizantes. Según el último Inventario de emisiones de contaminantes atmosféricos del Ministerio de Transición Ecológica, el sector agroganadero emitió 453 kilotoneladas (kt) de amoniaco en 2024, lo que representa un aumento del 1,4% con respecto al año anterior, revirtiendo una tendencia a la baja.
El amoniaco, generado por la ganadería y agricultura intensivas, ha sido el único contaminante monitorizado que ha experimentado un aumento en este informe, que también incluye óxidos de nitrógeno, micropartículas, dióxido de azufre y compuestos volátiles. Esta es la primera vez que ocurre desde 2021.
Aunque los límites máximos obligatorios de emisión de amoniaco se modificaron a partir de 2021, el nivel actual se encuentra dentro de la legalidad, que establece una reducción del 3% con respecto a los niveles de 2005 (507 kt máximos) para alcanzar el 16% en 2030. Las 453 kt de 2024 representan un 13% menos que en 2005, según el inventario.
Es importante recordar que, antes del cambio en el tope legal, España acumuló diez años consecutivos de incumplimiento con el amoniaco. Tras la revisión de los límites solicitada por los ejecutivos españoles en Europa, la normativa se cumple actualmente.
Principales fuentes de emisión
El principal emisor de amoniaco es el uso de fertilizantes inorgánicos nitrogenados, incluida la aplicación de urea, que representó el 22,8% del total, seguido de la aplicación de estiércol animal a los suelos, según el informe sobre contaminantes remitido por España a la Unión Europea.
Impacto en la salud humana y el medio ambiente
El amoniaco es un tóxico medioambiental que contribuye a la formación de micropartículas PM 2,5, las cuales tienen un impacto significativo en la salud de las personas, según la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA). Además, estas emisiones contribuyen a la acidificación del suelo y el agua, lo que provoca la pérdida de nutrientes y daña los ecosistemas.
El Ministerio de Transición Ecológica también señala que el amoniaco liberado es un precursor importante de la eutrofización al depositarse en ecosistemas terrestres y acuáticos. La eutrofización es un agente de colapso ecológico, como se ha evidenciado en el Mar Menor.
El aumento en la emisión de amoniaco en 2024 se debe principalmente al incremento de la fertilización nitrogenada en suelos cultivados, es decir, el estiércol de cerdos y los fertilizantes son los principales responsables de esta contaminación.
La gestión del estiércol de los cerdos en las factorías intensivas (y su mezcla con agua denominada purines) fue el factor que disparó las cifras de amoniaco hace unos años. Entre 2018 y 2020, España se convirtió en una de las potencias mundiales del porcino, aprovechando las fuertes importaciones de China, que tuvo que reducir su producción por un brote de peste porcina.
En este contexto, se publicó una normativa específica para intentar acotar las emisiones de este sector, impulsando la adopción de las mejores técnicas disponibles (MTD) debido al mayor impacto ambiental derivado del crecimiento. Estas técnicas abarcan desde la alimentación de los animales hasta su conversión en abono.
La última evaluación del Ministerio de Agricultura (de 2023) indica que, aunque el sector porcino intensivo ha realizado “esfuerzos significativos hacia una ganadería más sostenible”, su avance en la adopción de estas medidas ha sido más lento que en años anteriores. Se reconoce que existe margen de mejora, especialmente en la implantación de técnicas específicas en ciertas categorías de animales y regiones.
Por ejemplo, solo el 10% de las granjas realizan un enterrado del estiércol en un tiempo inferior a las 4 horas, que es el tiempo máximo requerido para la reducción eficaz de emisiones, según el informe. También se requiere avanzar en la implantación de MTD más eficientes para la reducción de emisiones.
Repunte del uso de fertilizantes
En 2024, se produjo un fuerte aumento en el uso de fertilizantes, con un total de 4,4 millones de toneladas aplicadas, un 17% más que el año anterior. Aproximadamente la mitad fueron fertilizantes nitrogenados, los más relacionados con las emisiones de amoniaco, siendo la urea el más utilizado.
Los fertilizantes nitrogenados están estrechamente ligados a los combustibles fósiles, ya que se fabrican a base de gas. Tanto la materia prima como la fuente de energía para las reacciones químicas que derivan en el compuesto que luego se aplica a los cultivos dependen del gas. Casi el 80% del coste de los fertilizantes corresponde al gasto energético para producirlos.
España es muy dependiente de las importaciones para mantener su nivel de fertilización agrícola sintética, comprando fuera hasta el 75% de lo que se aplica. Según datos del Banco Mundial y la ONU, los principales proveedores de fertilizantes de España son Egipto, Bélgica, Marruecos, Rusia y Portugal.













