
TENSA ESPERA DE TUBOS REUNIDOS ANTE POSIBLES SOLUCIONES "EXTRAORDINARIAS" PARA SU DEUDA
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La plantilla de Tubos Reunidos en Amurrio se concentró frente a las Juntas Generales de Álava mientras los partidos debatían mociones sobre la difícil situación de la empresa. Las mociones presentadas por distintos partidos no lograron los votos necesarios.
El ERE que afectaba a 301 trabajadores se ha cerrado con bajas voluntarias, según comunicó la empresa, pese a que el periodo de consultas finalizó sin acuerdo. Los sindicatos critican este “cierre en falso” porque la empresa ofrece a los trabajadores cantidades de dinero que no posee. Los trabajadores afectados se acogen a prejubilaciones a los 57 años con un plan de rentas al 70% del salario bruto o salidas voluntarias con indemnizaciones de 45 días por año trabajado, con un máximo de dos años, más 1.500 euros adicionales por año de trabajo hasta un máximo de diez años. Todo depende de una renegociación de la deuda y de la entrada de un inversor.
El primer paso era allanar el camino del acuerdo social, ya que un ERE judicializado dificultaría la renegociación de la deuda. Sin embargo, esta renegociación no será fácil, ya que asciende a 241 millones de euros, y la Sepi es el principal acreedor. Tubos Reunidos no quiere renegociar la deuda con Sepi porque implicaría alargar el periodo de devolución del préstamo, aumentando los intereses y la deuda. La empresa necesita una quita, lo cual depende de factores ajenos a la voluntad política del Gobierno central.
El consejero de Industria, Mikel Jauregi, anunció que propondría una fórmula “extraordinaria” para que la Sepi pueda reestructurar la deuda de Tubos Reunidos. Esta fórmula respondería a “situaciones extraordinarias”, aunque no se ha especificado en qué consistiría. La Sepi siempre ha descartado quitas, ya que podrían considerarse ayudas de Estado, pero sí podría renegociar los plazos de pago.
Tubos Reunidos recibió 112,8 millones de euros en 2021 a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia para Empresas Estratégicas (FASEE), creado para ayudar a las empresas afectadas por la pandemia. Este préstamo está siendo investigado por la Audiencia Nacional para determinar si el expresidente de Sepi, Fernández Guerrero, medió a cambio de dinero para que la empresa recibiera este préstamo.
Según datos de la Sepi, Tubos Reunidos es una de las veinte empresas con este crédito. Ocho empresas ya han cancelado su préstamo.
Jauregi descartó la posibilidad de otorgar un “crédito rápido” a la empresa, argumentando que el Gobierno vasco no tiene la vocación de hacer ese tipo de cosas.
Ahora toca esperar la decisión de Sepi para que la empresa inicie los siguientes pasos de su plan de reestructuración. Mientras, los trabajadores de Amurrio mantienen la huelga indefinida, exigiendo la retirada del ERE y el cese del cierre de la acería.













