"Con un sueldo de 1.600 euros puedes comprarte un piso de 150.000; pagando 500 euros de hipoteca al mes y teniendo ahorrados 45.000"

"Con un sueldo de 1.600 euros puedes comprarte un piso de 150.000; pagando 500 euros de hipoteca al mes y teniendo ahorrados 45.000"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

"Con un sueldo de 1.600 euros puedes comprarte un piso de 150.000; pagando 500 euros de hipoteca al mes y teniendo ahorrados 45.000"

La crisis de la vivienda en España ha alcanzado un punto crítico, empujando a muchos ciudadanos a situaciones extremas. Dos casos recientes, analizados en ‘La Tarde’ de COPE, ilustran la gravedad del problema: el de un jubilado forzado a vivir en una autocaravana en Ibiza y el alquiler de infraviviendas en Lorca.

Pilar García Muñiz ha puesto el ejemplo de Chema, un hombre de 67 años que, tras tres décadas viviendo en Ibiza, ha tenido que mudarse a Alicante. Su pensión de jubilación no le permite afrontar los alquileres de la isla, que son un 60% más caros que la media nacional. Antes de rendirse, Chema optó por comprar una autocaravana, pero la presión municipal acabó por hacer inviable su alternativa.

Según relata el propio Chema, las multas y la falta de espacios habilitados le han forzado a abandonar.

“Nos están poniendo multas de 20.000 euros, diciendo que estamos en zonas rurales o que estamos en suelo rústico”, ha explicado, denunciando la “hipocresía” de las autoridades al no ofrecer ninguna alternativa de aparcamiento. La temporada turística en Ibiza ha comenzado precisamente con el desalojo de Chema y otras 80 personas en su misma situación.

No solo esta situación se ha vivido en Ibiza, sino que también se puede encontrar un caso similar en  Lorca (Murcia), pero aquí el problema adquiere otra dimensión. El Ayuntamiento ha intensificado la persecución de la infravivienda, donde locales, garajes e incluso cuartos de aperos de labranza son alquilados como si fueran hogares. Estos espacios, de tamaño minúsculo y sin condiciones de salubridad, se han convertido en la única opción para muchas personas.

Belén Pérez, concejala de Control del Padrón en Lorca, ha confirmado que las inspecciones están destapando una realidad alarmante.

“En el casco urbano, locales comerciales, bajos, garajes y trasteros están siendo convertidos en infravivienda que no reúne las condiciones mínimas de habitabilidad”, ha detallado. 

En las pedanías, el fenómeno se repite con naves agrícolas y ganaderas. Los inquilinos suelen ser migrantes en situación irregular que no pueden acceder a un contrato legal.

Durante el análisis en ‘La Tarde’, Pilar García Muñiz y las colaboradoras Ana Cabanillas y Ana Zarzalejos han coincidido en que estos casos extremos evidencian una crisis profunda. Según Zarzalejos, el problema ya no afecta solo a los más vulnerables, sino que supone “una destrucción de clase media, que es lo que necesita cualquier democracia”.

Durante la sección en ‘La Tarde’, la experta en economía Victoria Ballesteros ha desgranado las cifras reales del acceso a la vivienda. Comprar es, de media, 400 euros más barato al mes que alquilar, pero las barreras de entrada son enormes. 

Como ha señalado el experto Leandro Escobar, la banca exige no superar una tasa de esfuerzo del 30-35% de los ingresos netos y tener ahorrado cerca del 30% del valor de la casa para la entrada y los gastos.

Con el salario mínimo, fijado en 1.221 euros netos, una persona podría aspirar a una hipoteca de unos 360-400 euros.

Esto permitiría comprar una vivienda de 130.000 euros como máximo, para lo que se necesitarían 39.000 euros ahorrados. Con estas cifras, las opciones se limitan a la llamada ‘España vaciada’, en provincias como Ciudad Real, Jaén, Cuenca o Zamora, donde el metro cuadrado no supera los 1.000 euros.

Si el sueldo asciende al mediano, 1.600 euros netos, la capacidad de compra mejora ligeramente. Se podría pagar una hipoteca de 500 euros y adquirir una vivienda de hasta 150.000 euros, siempre que se disponga de un ahorro de 45.000 euros. Esto abre la puerta a municipios de provincias como Murcia, Zaragoza, Valladolid o A Coruña, aunque no necesariamente en sus capitales.

El panorama cambia radicalmente en las grandes capitales y zonas tensionadas.

En Madrid, Baleares o Barcelona, donde el metro cuadrado ronda los 5.000 euros, un piso de 90 metros puede costar 450.000 euros. Para una propiedad así, se necesitarían ahorros por 135.000 euros y una nómina de entre 5.000 y 9.000 euros mensuales para afrontar una cuota de 1.400 euros. 

Como ha concluido Pilar García Muñiz, la situación evidencia que, para muchos, “la vida está pensada para dos”, ya que acceder a una vivienda en solitario es prácticamente imposible.