
El Día del Padre divide a Cantabria: unos hijos ni se acuerdan de felicitarles y otros recorren 700 km para verles
Este 19 de marzo, como cada año, se celebra el Día del Padre. Sin embargo, en Cantabria no es un día festivo, por lo que la jornada transcurre para muchos entre obligaciones laborales. Un recorrido de COPE Cantabria por las calles de Santander ha captado el sentir de padres e hijos, dibujando un escenario de contrastes en comparación con comunidades donde sí es festivo, como Galicia, la Comunidad Valenciana, Navarra, Murcia o el País Vasco.
La mayoría de los padres cántabros han pasado el día trabajando, como uno de ellos confirmaba: “Pues trabajando… Al no ser un día festivo, nos toca trabajar”.
Para muchos, la celebración se pospone, y algunos incluso esperaban la felicitación de sus hijos. Es el caso de un padre de tres hijos que, a media mañana, admitía con resignación que todavía no había recibido noticias de ninguno.
Otros padres se mostraban comprensivos con la tardanza: “Es pronto todavía, más tarde… Están fuera”, comentaba uno, esperando que la felicitación llegara acompañada de “una camisa”. Mientras tanto, un padre con un hijo de 13 años de vacaciones señalaba que, con la edad, los detalles se van olvidando: “Al principio más, ahora ya se le va olvidando”.
Pese a los despistes, son muchos los hijos que han preparado detalles para sus padres.
El caso más llamativo es el de un joven que ha recorrido 700 kilómetros en coche desde Murcia solo para pasar el día con su padre: “Me he cogido 2 días para venir aquí en el puente”, explicaba el hijo. También ha habido regalos en forma de experiencia, como el de una familia de Gipuzcoa que ha aprovechado el festivo en su comunidad para regalar al padre un viaje a Cantabria.
Los regalos más tradicionales también han estado presentes. Varios jóvenes han optado por ropa, como camisetas o un jersey, gafas de sol o bombones. Una joven comentaba que había comprado “unos bombones que sé que le gustan mucho como detalle”, mientras que otra apostaba por “una palmera de chocolate” para su padre, a quien describe como “muy, muy goloso”.
Las formas de felicitar han sido tan variadas como las familias.
Algunos han recurrido a una llamada o un mensaje de WhatsApp, especialmente aquellos con padres fuera de España. Otros muchos han preferido esperar al reencuentro en casa para felicitar, abrazar y decir “que le quiero mucho”. Curiosamente, un joven ha confesado que se ha acordado gracias al fútbol: “Lo he visto por la página del Real RacingClub… Y lo primero que hice fue mandarle un mensaje y felicitarle”.
Las celebraciones gastronómicas son el plan estrella para muchos.
Varios hijos han planeado invitar a comer a sus padres a restaurantes, algunos con reserva en “un restaurante que le gusta mucho” y otros en zonas como el Barrio Pesquero. Otro joven ha preferido organizar una cena en una hamburguesería para el fin de semana, demostrando que cualquier momento es bueno para celebrar en familia.













