
La OCU desvela cómo encontrar la gasolina más barata ante la imparable subida de precios
Desde el inicio del conflicto bélico en Oriente Medio, el pasado 28 de febrero, los precios de los carburantes han experimentado una escalada sin precedentes. Según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el diésel se ha encarecido un 31% y la gasolina un 19%. Esta subida, que ha llevado al diésel a superar los dos euros por litro en el 6% de los surtidores de las grandes cadenas, ha puesto en jaque el bolsillo de millones de conductores.
Enrique García, portavoz de la OCU, explica que esta situación responde una vez más al conocido efecto cohete y pluma. Los precios suben de forma inmediata ante cualquier tensión en los mercados del petróleo, pero tardan mucho más en bajar cuando el crudo se abarata.
García señala que “la primera semana la subida fue espectacular, y esa gasolina se ha fabricado con un petróleo que no estaba ni mucho menos por encima de los precios que tenía cuando comenzó la guerra, era mucho más barato”.
Ante esta realidad, que la organización considera injustificada, la OCU ha tomado cartas en el asunto. “Hemos denunciado ante la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) para que haga una investigación sobre cuáles de los distintos intermediarios de la cadena se está teniendo unos beneficios extraordinarios absolutamente injustificados”, afirma el portavoz. El objetivo es que el organismo regulador actúe “si hay alguien que está incumpliendo la norma de competencia, bien porque se pongan de acuerdo, o bien porque ejerza una posición de dominio”.
Uno de los debates más recurrentes entre los conductores es la calidad de los carburantes ‘low cost’. Sin embargo, la OCU es tajante al respecto.
Según García, un estudio reciente de la organización “pone en evidencia que en término de los parámetros técnicos del carburante, lo que tiene que cumplir, pues son prácticamente iguales, no hay grandes diferencias”. El portavoz desmonta así uno de los grandes mitos que rodean a las gasolineras más económicas.
La única diferencia real, según la OCU, radica en los aditivos, cuya eficacia, en muchos casos, no está demostrada. “Muchos de ellos no han demostrado una eficacia clara y determinante, es lo que dice la empresa que ocurre al reportar esos aditivos, algo que no deja de ser una afirmación para nosotros sin una base demostrable”, sentencia García. Además, explica que el sistema de distribución funciona como un banco de combustible donde cada refinador vierte a la misma red, por lo que “el combustible es prácticamente el mismo” en todas las estaciones de servicio.
Los estudios de la OCU confirman una tendencia constante: las estaciones de servicio vinculadas a cadenas de hipermercados suelen ofrecer los precios más bajos.
García aclara que esto responde a una estrategia comercial para atraer clientes, una práctica que desde la organización ven con buenos ojos. “Nosotros entendemos que beneficia claramente al consumidor, en la medida en que ofrece una alternativa más barata en el combustible”, señala.
El efecto de estas gasolineras va más allá del ahorro directo para sus clientes. “Cuando llega a un área geográfica concreta una gasolinera de este tipo, el resto abarata sus precios, y eso beneficia a la competencia”, explica el portavoz de la OCU. Por este motivo, la organización es una firme defensora de la implantación de nuevas estaciones de servicio económicas para fomentar un mercado más competitivo y evitar que, en zonas con poca oferta, los precios sean “especialmente caros”.
Para ayudar a los consumidores en esta búsqueda del ahorro, la OCU dispone de una herramienta gratuita en su página web (ocu.org).
Su funcionamiento es muy sencillo, como detalla Enrique García: “Se introduce el código postal, y a partir de ahí, se ponen los kilómetros de búsqueda que quieres recorrer, la capacidad de depósito en litro y el tipo de combustible”. El sistema muestra en un mapa las gasolineras más baratas en el entorno seleccionado.
Esta herramienta no solo es útil para el día a día y encontrar la gasolinera más económica cerca del domicilio o el trabajo, sino también “muy útil cuando se hacen desplazamientos”. La OCU publica estudios específicos señalando los puntos de repostaje más económicos en las grandes rutas del país. El objetivo, según García, es “empoderar al consumidor” y proporcionarle la información necesaria para que pueda elegir libremente, especialmente para aquellos “que dependen mucho más del carburante, como los que van a su trabajo, y a las que esta subida les perjudica notablemente en su capacidad adquisitiva”.
El interés por esta solución es evidente.
El portavoz de la OCU confirma que han detectado un “incremento muy notable del número de visitas” a su comparador de gasolineras, un reflejo de la “enorme preocupación para los consumidores” que supone la actual situación. En un contexto de precios al alza, contar con la información adecuada se ha convertido en la mejor defensa para el bolsillo del conductor.













