
Monumento franquista en Palma recibe protección patrimonial con apoyo de PP y Vox
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El Ayuntamiento de Palma, gobernado con el apoyo del PP y Vox, ha dado un paso significativo para proteger el monumento franquista de Sa Feixina, dedicado a los “héroes” del Crucero Baleares. Este buque es tristemente recordado por el bombardeo contra civiles que huían de Málaga a Almería durante la Guerra Civil, un evento conocido como “la Desbandá”, donde murieron entre 5.000 y 10.000 personas.
La Comisión de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento aprobó la inclusión definitiva del monumento en el Catálogo de Edificios y Elementos Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Si esta medida se ratifica en el próximo pleno municipal, el monumento obtendrá el máximo nivel de protección patrimonial.
Este monumento ha sido objeto de controversia política, social y judicial durante años. Fue erigido en 1947 por el régimen franquista en honor a los marinos del Crucero Baleares, responsables de una de las mayores masacres tras el golpe de Estado de 1936: el ataque contra miles de civiles que huían por la carretera en febrero de 1937, escapando de las tropas sublevadas.
Durante su huida, los civiles fueron bombardeados por aviones y cañoneados desde el mar por buques como el Almirante Cervera, el Baleares y el Canarias.
Un año después, el Crucero Baleares fue hundido por la flota republicana. El régimen franquista lo convirtió en un símbolo de heroísmo y martirio nacional, utilizándolo como propaganda, mientras que las víctimas del bombardeo fueron olvidadas.
El monolito, diseñado por los arquitectos Francisco Roca Simó y Antoni Roca Cabanellas, fue construido gracias a donaciones que sumaron 100.000 pesetas. Fue inaugurado en 1947 con la presencia de Francisco Franco.
Aunque en 2010 se retiró la simbología franquista explícita, las asociaciones memorialistas denuncian que su origen sigue ligado a la exaltación de los vencedores del golpe de Estado.
Neus Truyol, portavoz de Més per Palma, criticó la decisión, afirmando que consolida un símbolo “fascista” en el espacio público: “O estás con las víctimas o estás con los verdugos. Y PP y Vox han elegido bando”.
Més per Palma considera que la protección del monolito forma parte de una estrategia para “blanquear el franquismo”, especialmente tras la derogación de la ley balear de memoria democrática y la cancelación de homenajes a víctimas del franquismo.
“Se está blindando una piedra que glorifica la violencia contra la población civil mientras se abandona el patrimonio vivo de Palma”, añadió Truyol, recordando que hay más de 600 elementos patrimoniales pendientes de protección.
“Exponente del ‘art déco’”
El proceso para catalogar el monolito comenzó el año pasado. La votación final se espera en el próximo pleno municipal, donde se aprobará con la mayoría de PP y Vox.
En noviembre, ambas formaciones se opusieron en el Parlament balear al derribo del monumento. Cristina Gil, diputada del PP, argumentó que informes le otorgan un valor artístico, considerándolo “un exponente del art déco”. El historiador Jaume Llabrés señaló que es la única construcción relevante de este estilo en Palma y que, “una vez desprovisto de toda su simbología original, merece ser preservado”.
El monumento de Sa Feixina ha servido de fondo para actos políticos de Vox. La formación de extrema derecha lo ha utilizado como escenario simbólico para sus manifestaciones en defensa de lo que denominan “la historia de España sin complejos”.
En el aniversario de la muerte de Franco, miembros del partido acudieron al lugar. Santiago Abascal, líder de Vox, celebró en abril de 2023 el mitin principal de precampaña del partido en Balears en esta zona. Falange ha organizado ofrendas florales en el monolito, mientras que la organización ultracatólica HazteOir ha convocado concentraciones en varias ocasiones.













