
BBVA Advierte sobre el Impacto del Conflicto en Irán en la Economía Global
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El banco BBVA ha expresado su preocupación por el posible impacto negativo en la economía global derivado de la escalada del conflicto en Irán y el potencial cierre del estrecho de Ormuz.
Durante la junta de accionistas de la entidad, el presidente de BBVA, Carlos Torres, señaló que, si bien las estimaciones de BBVA Research apuntan a un crecimiento sostenido en los países donde tienen presencia (2,4% en España, 1,8% en México, 4% en Turquía y 3% en los países de América del Sur), la prolongación del cierre del estrecho de Ormuz podría afectar negativamente estas proyecciones.
Un Entorno Global de Incertidumbre
Torres destacó que el entorno global sigue siendo incierto, marcado por la fragmentación geopolítica, los conflictos, la transición energética y la aceleración tecnológica. A pesar de estas incertidumbres, reconoció la notable resiliencia que está demostrando la economía.
Además, resaltó el intenso ciclo de inversión en inteligencia artificial (IA), considerándola uno de los grandes motores de transformación económica para los próximos años.
El presidente de BBVA admitió que el entorno es cada vez más exigente, pero afirmó que el banco se encuentra en su mejor momento. Enfatizó el papel fundamental que jugará la IA en el futuro, transformando la forma en que trabajamos, operan las empresas y se crea valor en la economía.
BBVA está integrando la IA en todas las áreas del banco, desde el asesoramiento a clientes hasta la gestión de riesgos, la automatización de procesos y el desarrollo de software.
Objetivos Estratégicos para el Futuro
El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, también hizo hincapié en la importancia de la IA, afirmando que la entidad liderará la transformación en el sector bancario, tal como lo hizo con la transformación digital.
Genç resaltó el ambicioso plan del banco para los próximos años, con el objetivo de alcanzar un ROTE medio cercano al 22% en este ciclo estratégico. Además, se prevé un crecimiento anual del patrimonio neto tangible por acción más dividendos en torno al 15% y una eficiencia en niveles próximos al 35%.
El banco aspira a obtener un resultado atribuido acumulado de 48.000 millones de euros entre 2025 y 2028, comenzando este ciclo en línea con estos objetivos.












