
Grave crisis en el transporte de Soria por el alza del gasóleo
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El sector del transporte en Soria enfrenta una situación crítica debido al incremento desmedido del precio del gasóleo, poniendo en riesgo la supervivencia de numerosas empresas en la provincia.
Impacto directo y amenaza de supervivencia
Inmaculada Ramos, vicepresidenta de la Agrupación de Transportistas de Soria (Agrutranso), ha manifestado que el impacto del alza del gasóleo es “muy directo y muy crítico”, hasta el punto de amenazar la viabilidad de muchas empresas.
El gasóleo representa aproximadamente el 40% de los costes totales de una empresa de transporte, lo que convierte la situación actual en insostenible. El sector ya ha soportado un incremento de alrededor del 32% en el coste del carburante, con picos que han superado los 27 céntimos por litro. “Está poniendo en peligro la viabilidad de muchas empresas”, asegura Ramos.
Incertidumbre y ralentización de servicios
La preocupación entre los transportistas es palpable, y muchos se están planteando la continuidad de su actividad. Ramos habla de “un replanteamiento de continuidad” y de “un paso atrás” en el sector si el Gobierno no implementa medidas de apoyo.
Esta incertidumbre se debe a que las tarifas de los servicios no se están actualizando para reflejar la subida del combustible.
La consecuencia directa es que “se están ralentizando un poco los servicios”. Los profesionales del volante deben afrontar no solo el coste del gasóleo, sino también el pago de salarios, seguros y las cuotas de los vehículos, entre otros gastos fijos. “Esto es inasumible con los precios que actualmente tenemos”, sentencia Ramos.
Peticiones al Gobierno para paliar la crisis
Desde Agrutranso, integrados en el Comité Nacional de Transporte, se han mantenido reuniones con representantes del Gobierno, incluyendo al ministro de economía, Carlos Puerto, y la directora de transportes, María Elena Tance. Sobre la mesa se han puesto varias solicitudes de carácter inmediato para paliar la crisis que vive el sector.
Entre las medidas solicitadas se encuentra una bonificación mínima de 25 céntimos por litro con carácter retroactivo desde el 3 de marzo, aplicable a gasóleo, gasolina, gas y AdBlue.
También se han pedido ayudas directas de “mínimo 1.500 euros por tractora o rígido y 750 euros por furgoneta”.
Otra exigencia es una revisión del peso del combustible en los costes de explotación para aplicarlo en las fórmulas de actualización de precios. Mientras tanto, la única vía que queda es “negociar con clientes la revisión del precio del transporte”. Ramos confirma que esta situación ya ha provocado que los pedidos “estén un poco ahí quedando un poco rezagados”.
Perspectivas sombrías a largo plazo
A largo plazo, el panorama es igualmente preocupante. La vicepresidenta de Agrutranso advierte que esta crisis “va a paralizar y a retrasar las inversiones en flotas y, sobre todo, en tecnología”.
La reducción de los márgenes abocará a muchas empresas a “una curva de rentabilidad que es insostenible”.












