
Taty Almeida: "A pesar de bastones y sillas de ruedas, 'las locas' seguimos de pie
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Taty Almeida, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, a sus 95 años, es un símbolo de la lucha por los desaparecidos durante la dictadura en Argentina. En vísperas del 50 aniversario del golpe de Estado cívico-militar y eclesiástico, recibe a la prensa en su departamento de Buenos Aires.
La Resiliencia de una Madre
“A pesar de los bastones y las sillas de ruedas, ‘las locas’ seguimos de pie”, afirma Taty, señalando su silla de ruedas. Ya no puede viajar a España para visitar a su hijo Jorge, uno de sus tres hijos. Recuerda la última foto que tiene con ellos, tomada en 1975, poco antes de la desaparición de Alejandro, a los 20 años.
Alejandro era militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Taty, devota del Sagrado Corazón, reza y aún espera encontrar sus restos. La canción “El unicornio azul” de Silvio Rodríguez, dedicada a ella en un recital en Buenos Aires, refleja sus sentimientos.
Críticas al Negacionismo
Taty Almeida expresa su indignación ante el negacionismo del gobierno de Javier Milei y se imagina un debate con la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien le preguntaría sobre su postura ante los crímenes cometidos durante la dictadura, como los vuelos de la muerte.
En su hogar, se observan fotos con el Papa Francisco y Maradona, así como un poema de su hijo Alejandro, descubierto tras su desaparición. Taty se ilumina al hablar de su familia, compuesta por seis nietos y cuatro bisnietos, especialmente cuando recuerda que uno de ellos le pidió dar una charla sobre el 24 de marzo en su escuela.
El Origen de una Lucha
Taty relata cómo la desaparición de Alejandro la transformó: “Alejandro parió a Taty Almeida”. Antes, proveniente de una familia militar y antiperonista, la desaparición de su hijo la llevó a buscarlo desesperadamente y a cuestionar sus propias convicciones.
Tras la desaparición de Alejandro, buscó ayuda en su entorno militar, pero no la encontró. En cambio, descubrió la militancia y la poesía de su hijo, aspectos desconocidos para ella hasta entonces. Un poema de despedida revelaba que Alejandro sabía que iba a morir.
Dos jóvenes, que se salvaron gracias al silencio de Alejandro durante su cautiverio, le contaron cómo era su hijo. Este encuentro marcó su acercamiento a Madres de Plaza de Mayo.
El Encuentro con Madres de Plaza de Mayo
Inicialmente, Taty temía ser considerada una espía debido a su origen militar. Sin embargo, al unirse a Madres de Plaza de Mayo, encontró un espacio donde compartir su dolor y luchar por la verdad y la justicia. Allí conoció a María Adela Gard de Antokoletz, quien la recibió con los brazos abiertos.
Aunque quedan pocas Madres y Abuelas, Taty confía en que su legado continuará en las nuevas generaciones. “A pesar de los bastones y las sillas de ruedas, las locas seguimos de pie”.
Reflexiones sobre el Pasado y el Presente
Al mirar hacia atrás, Taty ve la transformación que experimentó desde que comenzó a buscar a Alejandro. Reconoce que hizo lo que cualquier madre haría por su hijo en circunstancias extremas. La pérdida de un hijo es una herida que no se cierra, y su mayor deseo es encontrar sus restos para poder despedirlo.
El negacionismo del gobierno de Milei la afecta profundamente. Denuncia la destrucción del país y la falta de empleo. Sin embargo, cree en la importancia de la unidad y del diálogo para contrarrestar estas políticas y construir un futuro mejor.
Críticas a Victoria Villarruel
Taty Almeida rechaza la teoría de los dos demonios defendida por la vicepresidenta Victoria Villarruel y la acusa de apoyar a los militares. Le gustaría preguntarle si está de acuerdo con los crímenes cometidos durante la dictadura, como los vuelos de la muerte y la apropiación de bebés.
A 50 años del golpe de Estado, Taty recuerda la complicidad cívico-militar y eclesiástica. Afirma que defender la democracia costó mucho y espera una gran movilización el 24 de marzo.
La Fe Inquebrantable
A pesar de todo, Taty nunca perdió la fe. Se declara devota del Sagrado Corazón y mantiene un diálogo constante con Dios. Antes de finalizar la entrevista, Taty Almeida relata el origen del pañuelo blanco de las Madres de Plaza de Mayo, surgido durante una peregrinación a Luján, donde las madres utilizaron pañales de tela en la cabeza para visibilizar su reclamo ante la jerarquía eclesiástica.













