
La guerra en Irán: Un análisis desde dentro
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Harrison Mann, excomandante del Ejército de EEUU y exanalista de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA), ofrece una perspectiva crítica sobre la guerra en Irán. Mann, quien renunció a la DIA en 2024 por desacuerdos con la política de la administración Biden en Gaza, actualmente es investigador senior en Win Without War, una organización que promueve la diplomacia y la paz en la política exterior.
Trump y la guerra en Irán: Entre la sorpresa y la manipulación
Mann distingue entre las reacciones de Donald Trump y las de aquellos que lo impulsaron a la guerra. Trump, según Mann, esperaba un desenlace similar al caso de Venezuela y se ha mostrado “totalmente desconcertado” al ver que la situación no se desarrolla como preveía. En contraste, figuras como Benjamín Netanyahu, Marco Rubio y Lindsey Graham, quienes convencieron a Trump de la “buena idea” de la guerra, eran conscientes de las posibles consecuencias, incluyendo el alza en los precios del petróleo y el cierre del estrecho de Ormuz.
El exanalista sugiere que el entorno de Trump no comunicó adecuadamente estos riesgos al presidente, posiblemente de manera deliberada. La falta de preparación diplomática y militar ante un posible cierre del estrecho de Ormuz refuerza esta idea.
Las opciones de la Casa Blanca: Un panorama sombrío
Según Mann, la Casa Blanca se enfrenta a un abanico limitado de opciones, todas ellas desfavorables. Aunque se están considerando levantamientos de sanciones a Rusia e Irán para aumentar la oferta mundial de petróleo, las opciones militares son “desastrosas” y basadas en “meras fantasías”.
El experto critica los planes militares que asumen la neutralización previa de las capacidades militares iraníes. Cita artículos que sugieren la toma de la isla de Jarg como una ventaja estratégica, pero advierte que la realidad es otra: “Ya estamos en la tercera semana, Irán sigue lanzando misiles y drones a través de todo el Golfo Pérsico, impactando objetivos estratégicos tanto en Israel como en la región del Golfo, lo cual significa que Estados Unidos e Israel desconocen la ubicación exacta de todos esos misiles y drones.”
La toma de la isla de Jarg: Una misión suicida
Mann califica la posible toma de la isla de Jarg como una “misión suicida” o el inicio de una “posible crisis de rehenes”. La isla, ubicada en el Golfo Pérsico, está al alcance de la artillería y otros sistemas de armas iraníes, lo que pondría en riesgo a las tropas estadounidenses. Además, la presencia de una población civil de entre 8.000 y 20.000 habitantes plantea interrogantes sobre la naturaleza de la operación y el riesgo de crímenes de guerra.
El excomandante advierte sobre las dificultades para introducir o evacuar tropas por vía marítima, debido al estrecho de Ormuz, las lanchas no tripuladas, las minas marinas y la artillería iraní. La evacuación por helicóptero también sería peligrosa, ya que estas aeronaves son vulnerables a los sistemas de defensa antiaérea iraníes.
La amenaza inminente: Una fabricación
Mann cuestiona la existencia de una amenaza inminente por parte de Irán, calificándola de “totalmente fabricada”. Señala que ni siquiera ha sido un discurso coherente por parte de la administración Trump. La renuncia de un alto funcionario de inteligencia, Joe Kent, y las declaraciones de Tulsi Gabbard en el Congreso respaldan esta idea.
El experto reconoce la presión ejercida por el gobierno israelí y el “lobby” belicista contra Irán en Estados Unidos, pero subraya que nadie puede obligar a Donald Trump a hacer nada. Por lo tanto, responsabiliza al presidente y a su entorno de haber promovido la guerra.
El ataque a la escuela de niñas: Sin investigación creíble
Mann no espera resultados de la investigación sobre el ataque a la escuela de niñas en Irán con un misil Tomahawk. Anticipa más filtraciones a la prensa que revelen la verdad, pero duda que el Pentágono vuelva a abordar el tema.
Bajas militares: Cifras cuestionables
Mann considera que las cifras de muertos en combate son correctas, pero duda de la exactitud de las cifras de heridos. Recuerda que la administración Trump ocultó el número de soldados estadounidenses heridos en el conflicto posterior al 7 de octubre. También advierte que la administración intentará encubrir la naturaleza de las muertes y las bajas.
Financiación adicional: Una cuestión política
Mann explica que la solicitud de 200.000 millones de dólares adicionales al Congreso no se debe a una necesidad urgente de financiación para la guerra, sino a una estrategia política. La administración Trump busca forzar una votación en el Congreso que dé la impresión de que la mayoría del Capitolio aprueba la guerra. Además, el proyecto de ley incluirá recursos para ayudas agrícolas y programas diseñados para miembros concretos del Congreso.
Duración y posible fin de la guerra
Mann considera que es poco probable que se logre destruir suficientes misiles y drones iraníes en cuestión de semanas para abrir el estrecho de Ormuz. Señala que los drones son relativamente fáciles de producir y ocultar. Además, incluso si Trump quisiera retirarse mañana, la decisión no depende solo de él. Israel e Irán son las partes más difíciles de convencer para que pongan fin a la guerra.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní ha afirmado que no iniciará negociaciones hasta que considere haber infligido a Estados Unidos y a sus aliados un daño lo suficientemente severo. Por otro lado, Netanyahu no quiere que esta guerra termine y seguirá presionando para que continúe.
Finalmente, Mann advierte sobre la posibilidad de que Israel lleve a cabo un ataque de “falsa bandera” para mantener a EEUU en la guerra, recordando el intento de ataque a una planta desalinizadora en Irán poco después de que comenzara el conflicto.












