
La Albufera busca ser Reserva de la Biosfera sin añadir restricciones
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La candidatura de la Albufera para ser reconocida como Reserva de la Biosfera por la UNESCO ha dado un paso adelante. El Secretario Autonómico de Medio Ambiente, Raúl Mérida, ha asegurado que esta designación significará una mayor inyección de recursos económicos destinados a la conservación del parque natural, sin que ello implique la imposición de nuevas limitaciones.
Mérida ha enfatizado que el nuevo estatus no acarreará cargas adicionales para los colectivos que desarrollan su actividad en la zona, como los agricultores. “No va a traer una sola restricción más”, afirmó tajantemente.
Más recursos para la conservación
Según el comisionado, la declaración de la UNESCO facilitará el acceso a ayudas y fondos económicos que potenciarán significativamente la conservación del parque. Insistió en que este futuro apoyo financiero deberá distribuirse de manera equitativa para mantener cada uno de los usos que definen el ecosistema.
Subrayó la importancia de la agricultura, el agua, la pesca, la ornitología, la labor de los ecologistas y la vela latina.
Mérida añadió que este dinero debe redundar en “esa magia que tiene la Albufera” y que está intrínsecamente ligada a la convivencia histórica entre el ser humano y el entorno. Para él, el interés es unánime: “Sin la Albufera no hay pesca, sin un buen estado de la albufera no hay agricultura, sin un buen estado de la albufera no va a haber tampoco biodiversidad”.
El secretario autonómico defendió con pasión que la Albufera es “el mejor parque natural del mundo”, argumentando que esta distinción se debe a la coexistencia de diversos usos tradicionales a escasos kilómetros de una gran ciudad como Valencia, una singularidad que requiere el trabajo conjunto de todas las administraciones.
Recuperación tras la dana
Respecto al estado actual de la Albufera, Mérida se mostró optimista, señalando que el lago se encuentra en una situación similar a la anterior a la dana del 29 de octubre de 2024. Calificó la vuelta a ese estado como un “extraordinario proceso de recuperación”, considerando el gran volumen de agua gestionado durante el temporal.
Este avance ha sido posible gracias a medidas como el “pacto por el agua por la Albufera” con los regantes, el ajuste de la orden de niveles para mejorar el desagüe del lago en verano y, especialmente, la realización de una batimetría, la primera en casi veinte años. Este estudio ha sido crucial para conocer en detalle el fondo del lago.
Batimetría revela datos clave
La batimetría reveló que el fondo de la Albufera aumentó de media 9,7 centímetros en las últimas dos décadas, un dato que, según Mérida, no es tan elevado considerando el depósito de lodos de la dana.
Esta información permitirá diseñar “futuras actuaciones, como pueden ser dragados en puntos concretos” donde la acumulación de sedimentos es mayor.
Finalmente, Mérida destacó que la colaboración entre administraciones (Generalitat, Ayuntamiento de Valencia y Confederación Hidrográfica del Júcar) y la convivencia armonizada de los diferentes usos tradicionales han sido fundamentales para la rápida recuperación. Esta “cogobernanza” contrasta con la situación de “gran enfrentamiento” del pasado y se ha convertido, en sus palabras, en un “puntal básico para su conservación”.













