
ESPAÑA ALARDEA DE POTENCIA AVÍCOLA, PERO SUS GALLINAS AUTÓCTONAS SE APAGAN: LA RESISTENCIA DE LA EXTREMEÑA AZUL
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La industria avícola española destaca por su alta producción de carne y huevos, impulsada por sistemas industriales enfocados en la eficiencia y uniformidad. Este enfoque, sin embargo, ha marginado a razas que no se adaptan a este modelo, a pesar de haber sido parte integral de la vida rural durante décadas.
La gallina extremeña azul: una especie en situación delicada
La gallina extremeña azul, con una población de aproximadamente 2.000 ejemplares, se encuentra en una situación precaria. Su recuperación se ve obstaculizada por la falta de un uso económico estable que garantice su supervivencia en un sistema no diseñado para ella.
El impacto de la avicultura industrial
La expansión de la avicultura industrial desde mediados del siglo XX ha desplazado a numerosas razas locales, favoreciendo híbridos seleccionados para la producción intensiva de carne y huevos. Este cambio ha relegado a variedades que antes eran comunes en cortijos y pequeñas fincas.
Programas de conservación: ¿son suficientes?
La gallina extremeña azul, de color grisáceo, es considerada una excepción en España. Aunque la Asociación de Criadores de la Gallina Extremeña Azul agrupa a 23 ganaderías, muchos criadores la mantienen para consumo propio o como hobby, lo que la convierte en una de las gallinas más escasas del país.
A pesar de los esfuerzos por mejorar su situación a través de programas de cría, registros genealógicos y apoyo institucional, la raza no ha logrado integrarse en una producción que permita su sostenibilidad económica.
La pérdida de diversidad: un problema generalizado
La situación de la gallina extremeña azul no es un caso aislado. En España, 21 razas avícolas están en peligro de extinción, lo que representa el 95,4% de las registradas. A nivel general, el 84% de las razas ganaderas autóctonas se encuentran en riesgo, lo que evidencia una disminución de la diversidad genética frente al crecimiento de los sistemas intensivos.
La clave está en el modelo territorial que se desea para las zonas rurales y en el valor que se le otorga al patrimonio genético acumulado a lo largo de generaciones. Para asegurar la supervivencia de una raza, es fundamental integrarla en una actividad económica real, en lugar de depender únicamente de registros o proyectos puntuales.













