
ATAQUE A DIEGO GARCÍA: LA BASE MILITAR EN EL OCÉANO ÍNDICO EN LA MIRA DE IRÁN
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Irán ha lanzado misiles balísticos contra la base militar de Diego García, un atolón remoto en el Océano Índico que alberga una instalación estratégica clave para Estados Unidos y el Reino Unido. Aunque los misiles no impactaron, el incidente ha generado preocupación y ha sido calificado de “peligroso” por el Ministerio de Defensa británico.
Diego García: Un enclave estratégico
Diego García, parte del archipiélago de Chagos, se encuentra a miles de kilómetros de distancia de las principales masas terrestres, pero su ubicación la convierte en un punto neurálgico para las operaciones militares occidentales en Oriente Medio, el sur de Asia y África Oriental.
La base alberga a unos 2.500 efectivos, en su mayoría estadounidenses, y ha servido de apoyo en diversas operaciones militares, desde la Guerra de Vietnam hasta los conflictos en Irak y Afganistán. Dispone de un extenso aeródromo capaz de acoger grandes aviones militares, instalaciones de almacenamiento de combustible, radares y un puerto de aguas profundas para el atraque y mantenimiento de buques de guerra.
El trasfondo geopolítico
El ataque se produce en un contexto de creciente tensión en la región, con la guerra iniciada por Donald Trump y Benjamin Netanyahu como telón de fondo. Recientemente, el Reino Unido concedió a Estados Unidos permiso para utilizar la base en operaciones defensivas destinadas a impedir ataques iraníes.
Tras el anuncio, Irán reaccionó con firmeza, advirtiendo que “ejercerá su derecho a la autodefensa”.
Una disputa territorial histórica
Diego García también ha sido objeto de una larga disputa territorial entre el Reino Unido y Mauricio. En los años 60 y 70, el Reino Unido expulsó a la población local para permitir la construcción de la base militar estadounidense.
En 2019, la Corte Internacional de Justicia instó al Reino Unido a ceder el control del archipiélago, al considerar que su separación de Mauricio en 1968 no fue legal.
A pesar de ello, el Reino Unido y Mauricio llegaron a un acuerdo en 2023 para ceder la soberanía sobre la isla a cambio de un arrendamiento que permite al Reino Unido mantener el control operativo de la base junto con Estados Unidos por un período inicial de 99 años, extensible por 40 años más.
Este pacto ha sido criticado por figuras como Donald Trump, quien lo calificó de “una gran estupidez”. La legislación para finalizar el acuerdo aún se encuentra en trámite en el Parlamento británico.













