
NUEVO: Tadej Pogacar conquista la Milán-San Remo en un emocionante final
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El ciclista esloveno Tadej Pogacar (UAE) se alzó con la victoria en la Milán-San Remo, superando por escasos centímetros al británico Tom Pidcock (Pinarello-Q36.5) en un sprint final de infarto. Esta victoria marca la primera vez que Pogacar conquista este prestigioso monumento ciclista.
Un triunfo largamente esperado
A pesar de su juventud, con tan solo 27 años, Pogacar ya cuenta con un impresionante palmarés. Sin embargo, la Milán-San Remo era una de las pocas carreras que se le resistía. Tras cinco participaciones previas y dos podios, este año logró finalmente su objetivo, imponiéndose con una exhibición de fuerza y determinación.
El esloveno demostró su superioridad frente a rivales de la talla de Mathieu Van der Poel, quien se vio superado por los constantes ataques de Pogacar en el tramo final.
Además, logró vencer a un combativo Pidcock en un sprint para el recuerdo. El belga Wout Van Aert completó el podio.
Próximo objetivo: la París-Roubaix
Con la Milán-San Remo ya en su bolsillo, Pogacar tiene la vista puesta en la París-Roubaix, el tercer monumento del año. Esta es la única de las cinco grandes clásicas que aún no ha ganado, un logro que lo acercaría aún más al legendario Eddy Merckx.
Desarrollo de la carrera
La carrera comenzó con una fuga de nueve ciclistas, entre los que se encontraban Martin Marcellusi, Manuele Tarozzi (Bardiani CSF 7 Sabre), Lorenzo Milesi, Manlio Moro (Movistar), Andrea Peron, David Lozano (Novo Nordisk), Alexy Faure Prost (Picnic PostNL), Dario Igor Belletta y Mirco Maestri (Polti VisitMalta). Llegaron a obtener una ventaja de hasta siete minutos sobre el pelotón, aunque figuras importantes como Jan Christen abandonaron la carrera tempranamente.
Los ascensos a los Capi fueron reduciendo gradualmente la ventaja de los escapados.
El Capo Mele (1.6 km al 4,8%) disminuyó la diferencia a menos de cuatro minutos, mientras que el Capo Cervo (2,1 km a menos del 3%) la redujo a solo tres. El Capo Berta (2 km a una media del 6,3% y rampas máximas del 9%) fue decisivo para el destino de la fuga, dejándola con menos de un minuto de ventaja a falta de 40 kilómetros.
La caída de Pogacar
Un momento de tensión se vivió cuando Pogacar sufrió una caída en medio del pelotón a falta de 32 kilómetros, arrastrando consigo a otros corredores como Jorgenson y Van Aert. El esloveno, visiblemente afectado en el costado izquierdo, perdió momentáneamente fuelle, pero logró reincorporarse al pelotón durante la subida a Cipressa, donde la fuga fue neutralizada.
Poco después de la caída, Pogacar lanzó un primer ataque en Cipressa, a 24 km de la meta, al que solo pudieron responder Pidcock y Van der Poel.
El Poggio y el sprint final
En la subida al Poggio (3km al 3.7% de media), Van der Poel se vio superado por el ritmo de Pogacar, siendo absorbido por el pelotón. Pidcock y Pogacar coronaron juntos la cima, y en el descenso el esloveno intentó distanciarse sin éxito.
En los metros finales, Pogacar y Pidcock protagonizaron un emocionante sprint en paralelo, rueda a rueda, luchando por la victoria.
Finalmente, Pogacar logró imponerse por una mínima diferencia, coronándose campeón de la Milán-San Remo y añadiendo un nuevo hito a su ya impresionante carrera.












