
TURKMENISTÁN: Lujo, Aislamiento y Excentricidades en el Corazón de Asia Central
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Turkmenistán, un país de Asia Central, emerge como uno de los destinos más inaccesibles y enigmáticos del planeta. A mediados de 2024, solo 432 personas habían logrado acceder a esta hermética nación. La capital, Asjabad, es un claro exponente de contrastes, donde la opulencia monumental convive con el aislamiento.
Asjabad: La Ciudad de Mármol Blanco y los Coches Blancos
Asjabad, la capital de Turkmenistán, posee el Récord Guinness por la mayor concentración de edificios de mármol blanco del mundo. Esta estética inmaculada se extiende a una peculiar normativa: en Asjabad, solo se permiten los coches de color blanco.
Esta peculiaridad refleja las excentricidades de una serie de mandatarios que profesan una gran afición por los perros.
Arquitectura Monumental y Espectáculo de Luces
La arquitectura monumental de Asjabad busca impresionar en cada rincón. El aeropuerto adopta la forma de un halcón, la sede del Banco Nacional está coronada por una moneda gigante, y la fachada del Ministerio de Asuntos Exteriores exhibe una enorme esfera terrestre. La ciudad también alberga la noria cubierta más alta del mundo y una imponente estatua de un caballo de mármol en su Estadio Nacional. Al caer la noche, la ciudad se transforma en un espectáculo de luces, evocando la atmósfera de Las Vegas.
El Culto a la Personalidad y el Ruhnama
El culto a la personalidad es un rasgo distintivo de Turkmenistán.
Esto se manifiesta en la veneración de los líderes hacia los perros, llegando a erigir una estatua a un can en el centro de la capital. También se rinde homenaje al Ruhnama, un libro escrito por el expresidente, considerado una guía espiritual y cultural para la nación.
Más Allá de la Capital: El Cráter de Darvaza
Turkmenistán no se limita a su capital. El país alberga inmensos hoteles prácticamente vacíos, testimonio de un proyecto turístico que no parece prosperar. En contraste, se encuentra el cráter de gas de Darvaza, conocido como la “Puerta del Infierno”, un agujero en llamas en medio del desierto que ofrece un paisaje impresionante.












