
Guerra en Irán: Un Desastre sin Salida Clara para Trump
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Comienza la cuarta semana de la guerra en Irán, desencadenada por la agresión de Estados Unidos e Israel, con la región sumida en el caos y la economía global en franco deterioro. Los ataques israelíes a instalaciones petroleras iraníes son respondidos con equivalentes en países del Golfo Pérsico, generando daños de gran magnitud.
Rusia y China al Margen: Evitando una Catástrofe Mayor
Afortunadamente, Rusia y China se abstienen de apoyar a Irán, a pesar de los acuerdos que los unen. Su intervención podría precipitar una tercera guerra mundial.
Trump y Netanyahu: Una Decisión Cuestionable
Cada vez es más evidente la falta de planificación estratégica en la decisión de Trump de autorizar el ataque, cuando, según expertos, Irán no representaba una amenaza inminente.
Era previsible que Irán cerrara el estrecho de Ormuz como respuesta, generando una crisis global en el suministro de hidrocarburos. La decisión de atacar, obviando las consecuencias, solo se explica por la personalidad impulsiva de Trump.
Ahora, Trump intenta mitigar los efectos de su error levantando sanciones al petróleo ruso e iraní, mientras exige a sus aliados que se involucren en la guerra. Su reacción ante el rechazo de estos, amenazando con retirar bases en Europa, es vista como una fanfarronada.
¿Qué Motivo a Netanyahu?
Netanyahu convenció a Trump de que era el momento oportuno para atacar, aprovechando las protestas internas en Irán y la posibilidad de derrocar al régimen islámico, lo que supuestamente daría paso a una era de paz y prosperidad en la región, beneficiando a Israel y a los intereses de Trump.
Sin embargo, parece que nadie le advirtió a Trump que las guerras no se ganan solo desde el aire, y ahora hasta Netanyahu considera necesaria una intervención terrestre.
Escenarios Posibles: Intervención Terrestre Limitada
A pesar de afirmar que Irán está derrotado, Trump ordena el despliegue de marines y buques anfibios, lo que podría indicar operaciones terrestres limitadas, como la ocupación de la isla de Jarg o de las islas del estrecho de Ormuz. Sin embargo, estas acciones serían insostenibles a largo plazo.
Una invasión terrestre, como la de Irak, sería mucho más difícil y costosa en Irán, lo que hace improbable que Trump se decida por esa opción.
La Respuesta Iraní: Minar el Estrecho de Ormuz
Irán podría responder minando el estrecho de Ormuz, una acción que ha evitado hasta ahora para no afectar su propio comercio. Esta medida es la que más teme Trump, ya que tendría consecuencias económicas devastadoras.
Operación de Fuerzas Especiales: ¿Uranio Enriquecido?
Se especula con una operación de fuerzas especiales para apoderarse del uranio enriquecido iraní, aunque su ejecución sería complicada y riesgosa.
Además, esta acción carecería de sentido, ya que Irán había aceptado degradar su uranio enriquecido días antes del ataque.
Implicaciones Políticas para Trump
Cualquier intervención terrestre podría aumentar el número de bajas estadounidenses, lo que afectaría la credibilidad política de Trump, quien prometió no enviar soldados a guerras lejanas. La repercusión de la guerra en el precio de la gasolina y la inflación también lo perjudican.
A pocos meses de las elecciones de medio mandato, la presión sobre Trump para que termine la guerra aumenta.
¿Qué Salida Busca Trump?
Trump ha emitido señales contradictorias sobre cómo y cuándo terminar la guerra. Parece atrapado en la trampa que le tendió Netanyahu, y no sabe cómo salir de ella.
Ante la imposibilidad de derrocar al régimen iraní sin una invasión terrestre, Trump consideró la opción de promover un liderazgo obediente a Washington, pero esta posibilidad se desvaneció con la elección del hijo de Alí Jamenei.
Posibles Soluciones y Obstáculos
Descartadas las opciones anteriores, Trump no sabe si terminar la guerra ahora, proclamando una victoria efímera, o apostar por una escalada que podría prolongarse indefinidamente.
Tampoco se descarta una negociación, en la que Irán acceda a someter su programa nuclear a control internacional y a reabrir Ormuz, volviendo a la situación anterior al ataque. Sin embargo, los términos del acuerdo aún no son satisfactorios para ambas partes.
Divergencias con Israel: Un Conflicto de Intereses
Cualquier final rápido de la guerra chocaría con los intereses de Israel, cuyo objetivo es acabar para siempre con el régimen de los ayatolás o prolongar la guerra hasta lograr la máxima destrucción de Irán.
Los intereses y propósitos de Estados Unidos e Israel en relación con Irán son cada vez más divergentes.
Netanyahu no sufre problemas políticos internos por la guerra, al contrario, esta le mantiene en el poder. Está aprovechando la situación para actuar en Líbano, donde está llevando a cabo una masacre.
Conclusión: Un Desastre sin Salida Fácil
Este desastre innecesario no tiene una salida buena. Si se detiene ahora, habrá sido inútil. Y si continúa, es aún peor, porque nadie sabe hacia dónde lleva, salvo Netanyahu.
No hay un plan para el día después, como no lo hubo en Libia, Irak o Afganistán. Esta guerra demuestra que la teoría de que el imperio de la fuerza ha sustituido al viejo orden es estúpida, caótica e ineficaz.
Esperemos que esta situación sirva para abrir los ojos a muchos y provoque una reacción contra la prepotencia de Trump y Netanyahu.













