Viviendas Turísticas: Las Comunidades de Vecinos Toman el Control

Viviendas Turísticas: Las Comunidades de Vecinos Toman el Control
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Viviendas Turísticas: Las Comunidades de Vecinos Toman el Control

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El incremento de las viviendas de uso turístico (VUT) ha generado tensiones en numerosas comunidades de vecinos. La necesidad de equilibrar el disfrute de los turistas con el bienestar de los residentes ha impulsado la regulación de esta actividad.

La Reforma de la Ley de Propiedad Horizontal

Una modificación en la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) faculta a las comunidades de propietarios para restringir o impedir la creación de nuevos apartamentos turísticos. La medida requiere la aprobación del 60% del total de los propietarios.

La normativa no se aplica retroactivamente a las viviendas que ya poseían licencia antes de la reforma. No obstante, la comunidad podría intervenir si se realizan modificaciones importantes, como la división para crear más apartamentos o la incorporación de servicios de hostelería, aplicando la nueva regulación.

Procedimiento para la Prohibición

La prohibición debe estar explícitamente establecida en los estatutos de la comunidad.

El proceso implica convocar una junta, obtener el respaldo mayoritario del 60%, modificar los estatutos e inscribir el cambio en el Registro de la Propiedad.

Si un propietario no respeta el acuerdo, la comunidad puede iniciar un proceso judicial para exigir el cese de la actividad y una compensación por daños y perjuicios.

Obligaciones de los Propietarios de VUT

Además del escrutinio de la comunidad, los propietarios deben cumplir con varias obligaciones: obtener licencia y cédula de habitabilidad, registrar la vivienda en la comunidad autónoma y cumplir con las normativas locales sobre seguridad y ruidos.

Es fundamental la responsabilidad del dueño sobre las acciones de los inquilinos.

Aspectos Fiscales y de Seguridad

Estas viviendas están exentas de IVA, salvo si ofrecen servicios propios de la hostelería, en cuyo caso se aplica un tipo reducido del 10%. Es obligatorio contratar un seguro de responsabilidad civil y facilitar a los huéspedes normas de uso de la vivienda y las zonas comunes.

El Temor a las Molestias

La decisión final reside en los vecinos, quienes compartirán el espacio con la actividad económica. Aunque la mayoría de los turistas son respetuosos, el principal temor de las comunidades es la posibilidad de fiestas o comportamientos inapropiados. Este miedo justifica la potestad de decidir sobre la tranquilidad y la convivencia en su propio edificio, apelando al sentido común.