Asesinato machista en Zaragoza: La violencia contra la mujer persiste en España

Asesinato machista en Zaragoza: La violencia contra la mujer persiste en España
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Asesinato machista en Zaragoza: La violencia contra la mujer persiste en España

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Un hombre asesinó a tiros a su exmujer en Zaragoza, un incidente que ha reavivado el debate sobre la violencia de género en España. El suceso ocurrió cuando la mujer se disponía a abrir su peluquería. El agresor la abordó, intentó arrastrarla al interior del local, pero ella logró escapar. Sin embargo, fue perseguida, alcanzada por los disparos y rematada en el suelo. Tras el crimen, el hombre se suicidó.

Este caso se suma a otros recientes, como el asesinato de una niña de 3 años en Torrevieja, presuntamente a manos de su padre, en un posible caso de violencia vicaria. Estos hechos contrastan con la indignación generada por la muerte accidental de un turista estadounidense en Barcelona, utilizada por algunos sectores para hablar de inseguridad ligada a la inmigración, sin mencionar la violencia de género.

Resulta preocupante la normalización de estas noticias y la disonancia cognitiva colectiva ante la violencia de género. En lo que va de año, 14 mujeres y tres menores han sido asesinados. Aunque no es el peor arranque estadístico, la saña de algunos casos, como el de Miranda de Ebro, donde un hombre incendió un edificio matando a su expareja y a otras dos mujeres, es especialmente alarmante. El número de menores asesinados con el objetivo de dañar a sus madres iguala ya el total de todo el año anterior.

La violencia contra las mujeres se ha integrado en el paisaje cotidiano, diluyendo su especificidad. Se habla de “tragedias privadas” o se justifica al agresor argumentando que pasaba “un mal momento personal”. Incluso desde las instituciones se evita utilizar el término “violencia machista”, optando por un genérico “cualquier forma de violencia”, para no incomodar a determinados socios políticos.

Es crucial insistir en la gravedad del problema y no caer en la insensibilización ante el asesinato sistemático de mujeres a manos de hombres, sus parejas o exparejas. Mientras algunos muestran indiferencia, la mayor amenaza para la seguridad de muchas mujeres sigue siendo el hombre con el que comparten o compartieron su vida.