El arte floral efímero de Ponteareas embellece la Semana Santa gallega

El arte floral efímero de Ponteareas embellece la Semana Santa gallega
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El arte floral efímero de Ponteareas embellece la Semana Santa gallega

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La tradición de las alfombras florales de Ponteareas, Pontevedra, trasciende las celebraciones del Corpus Christi para adornar también la Semana Santa gallega. La Asociación de Alfombristas de Corpus Christi, reconocida por sus espectaculares creaciones, extiende su arte a Carballiño y Ferrol, ciudades con festividades de Semana Santa declaradas de Interés Turístico de Galicia y Nacional, respectivamente.

Un arte con raíces religiosas

Esta iniciativa promocional, según Miguel Ángel García Correa, presidente de la asociación, responde a un profundo sentido religioso. La creación de alfombras se vincula con la entrada de Jesús al templo, que fue adornado con palmas y flores, estableciendo un paralelismo entre su arte y el pasaje bíblico.

Elaboración artesanal con elementos naturales

Las alfombras se elaboran exclusivamente con elementos vegetales y flores frescas, un sello distintivo que define la esencia de esta tradición. La magnitud del trabajo varía según el tamaño de la alfombra.

Por ejemplo, una alfombra de 50 metros, como la de Carballiño, puede requerir cuatro horas de trabajo. Sin embargo, la preparación para el Corpus de Ponteareas es un proyecto titánico, donde se cubren aproximadamente 6.000 metros cuadrados de calles, requiriendo un esfuerzo continuo desde la tarde hasta la mañana siguiente.

El proceso de creación se inicia semanas antes con el deshoje, una tarea laboriosa que consiste en separar hojas y cortar materiales vegetales. Posteriormente, se recolectan flores como la hortensia. En la calle, se traza el diseño y se perfila con semillas y otros elementos vegetales.

Finalmente, se realiza el relleno y matizado por colores, dando vida a los tapices.

Un legado intergeneracional

Detrás de cada alfombra hay una comunidad involucrada. La asociación cuenta con 150 socios y moviliza a más de 500 personas. Se trata de un colectivo intergeneracional donde la tradición se transmite de padres a hijos. El presidente de la asociación, perteneciente a la cuarta generación de alfombristas, destaca con orgullo la participación de sus hijas, representantes de la quinta generación.

El aprendizaje se realiza directamente en la calle, donde los niños, desde temprana edad, aprenden las técnicas y secretos de este arte en los “portales del corpus”, espacios de reunión previos a la festividad.

Ofrenda efímera

Aunque pueda parecer doloroso ver desaparecer esta obra de arte bajo los pies de los costaleros, para los creadores, este acto representa el verdadero significado de su trabajo.

La alfombra es una ofrenda, y su destrucción es la culminación de su propósito. La verdadera decepción sería la suspensión de la procesión.

La emoción de los alfombristas de Ponteareas se ha manifestado en eventos como la procesión de la Borriquita en Santiago de Compostela, el centenario de la Mare de Déu en Valencia y el Año Jubilar Eulaliense en Mérida. Además, su arte viajará a Portugal, a Matosinhos, para la fiesta del Bon Sechus. Estas exhibiciones son una muestra de la grandiosidad de una fiesta que transforma las calles de Ponteareas en un museo efímero cada año.