
Rüdiger revela que jugó lesionado y con analgésicos la temporada pasada
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El defensor del Real Madrid, Antonio Rüdiger, ha revelado en una entrevista con el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung que durante la pasada temporada tuvo que recurrir a analgésicos para poder jugar e incluso entrenar. “Me siento realmente bien y aliviado porque mis tratamientos médicos empiezan a dar fruto”, afirmó el central.
Rüdiger explicó que priorizó el club a su salud. “Dejé mi salud en un segundo plano y quise estar al 100 % para el Real Madrid, porque no hay nada que odie más que dejar tirados a mis compañeros”, confesó. Ante la pregunta de si volvería a hacerlo, respondió sin dudarlo: “¡Probablemente sí!”.
Defiende su estilo de juego contundente
El internacional alemán también abordó las críticas que recibe en Alemania por su dureza en el campo.
“Ser un defensa duro forma parte de mi ADN. Si quieres ser un especialista en el uno contra uno a este nivel, no puedes ser un acompañante amable”, argumentó Rüdiger, quien considera que ese estilo es precisamente lo que le ha llevado a la élite del fútbol.
Rüdiger fue tajante al respecto: “Si dejo fuera esa intensidad, esa entrega, ese juego al límite, valgo sólo la mitad. Ese filo es exactamente lo que me llevó al Real Madrid. En Madrid valoran y celebran precisamente eso”.
Añadió que analiza a sus rivales y prepara vídeos para identificar a aquellos a los que necesita “mandar un mensaje físico desde el principio”.
Polémica por la entrada a Diego Rico
Sobre la jugada controvertida con Diego Rico en el partido contra el Getafe del pasado 2 de marzo, Rüdiger reconoció que “a cámara lenta es terrible”, pero insistió en que no tuvo intención de lesionar al jugador. “No le maté, si voy con intención, le lesiono. Entré duro”, declaró.
A pesar de su fama de jugador duro, Rüdiger defendió que no es un riesgo para su equipo, señalando que lleva “nueve años sin una tarjeta roja sobre el campo –la última fue en 2017, aún con la Roma–”. También destacó que su promedio de tarjetas amarillas es más bajo de lo que se percibe.













