
NUEVA LÍNEA DE PRODUCCIÓN IMPULSA A JAMES HARDIE EN CANTABRIA
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James Hardie, la empresa global de materiales de construcción con una trayectoria de más de 130 años, ha inaugurado una nueva línea de producción en su planta ubicada en Orejo, Cantabria. Esta inversión de 150 millones de euros duplica la capacidad productiva de la empresa en España y consolida su rol estratégico en el sector a nivel europeo.
Desde Cantabria, la compañía exporta el 91% de su producción a mercados clave como Francia, Suiza y Dinamarca.
Ampliación Estratégica con Tecnología de Vanguardia
Juan Peña, director financiero de James Hardie en España, describe la ampliación como la incorporación de “una segunda línea de producción de placas de fibroyeso”, material insignia de la empresa desde sus inicios. Esta nueva línea integra tecnología de última generación y un diseño centrado en la eficiencia energética. Según Peña, esta mejora no solo duplica la capacidad productiva, sino que también refuerza la “seguridad de suministro” para sus mercados europeos, impulsando un crecimiento responsable.
Fibroyeso: Un Estándar de Calidad Superior
Si bien el cartón yeso es el material más común en España, Juan Peña destaca que “desde hace muchos años en Europa el fibroyeso se ha convertido en un estándar”.
Subraya que el fibroyeso es un producto de mayor calidad, que ofrece alta resistencia, ligereza, sostenibilidad y versatilidad.
Las placas de fibroyeso se utilizan principalmente en la tabiquería interior de viviendas, así como en edificios públicos como hospitales, bibliotecas y colegios, donde el aislamiento acústico es fundamental. Además, el material es altamente resistente al fuego y a la humedad. Peña también destaca que, a diferencia del cartón yeso, el fibroyeso “no necesita ser reforzado”, ya que cada panel puede soportar hasta 50 kilos de carga.
Apuesta por España y Crecimiento Sostenible
La inversión de 150 millones de euros “refleja la apuesta que tiene el grupo James Hardie por España, y por Cantabria en particular”, afirma el director financiero. La decisión responde a la estrategia de crecimiento de la compañía en Europa para abastecer un mercado con “un gran potencial en los próximos años”.
Actualmente, la planta de Orejo concentra el 35% de la producción de James Hardie en el continente.
El objetivo a medio plazo es “la consolidación de la planta como referente europeo en la producción de fibroyeso”, aumentando la capacidad para responder a la demanda de la construcción industrializada. A largo plazo, el plan es “continuar creciendo de forma siempre sostenible y ganar cuota en los mercados europeos”, reforzando su posición de liderazgo.
Producción con Huella de Carbono Negativa
Un aspecto destacado del proyecto es que su proceso industrial retira más CO₂ de la atmósfera del que emite. Según Juan Peña, esto se debe “al uso intensivo de papel reciclado y a la eficiencia energética durante el proceso productivo”. En esencia, la planta no solo reduce su impacto ambiental, sino que también contribuye a disminuir la huella de carbono global.
Crecimiento del Equipo Humano y Apuesta por el Talento
El éxito de la planta se basa en un equipo humano en constante crecimiento, que ha aumentado de 75 trabajadores en 2021 a más de 120 en la actualidad, con perspectivas de seguir expandiéndose.
Para atraer talento, la compañía colabora con centros de Formación Profesional, la Universidad de Cantabria y la Universidad del Atlántico, posicionando la planta como “un proyecto industrial atractivo, interesante y de futuro”.
James Hardie también se enfoca en el desarrollo profesional a través de formación continua y planes de carrera, fomentando un “ambiente colaborativo y que las personas se sientan valoradas”. Un dato relevante es que la mitad de los puestos de responsabilidad están ocupados por mujeres, un logro que la empresa celebra con “mucho orgullo”.













