
El comercio del centro de Valencia clama por una revisión del modelo actual de las Fallas
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El modelo actual de las Fallas está generando graves problemas e insostenibilidad para el comercio del centro de Valencia. Así lo denuncia la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico, que ha elevado un escrito al Ayuntamiento de Valencia exigiendo una profunda revisión del modelo festivo, al considerar que les impide desarrollar su actividad comercial con normalidad.
Pérdidas económicas y perjuicios para los negocios locales
Según Julia Martínez, gerente de la asociación, las Fallas provocan importantes pérdidas económicas debido a la “ocupación desproporcionada del espacio público”, que dificulta la visibilidad y el acceso a los establecimientos. La autorización de mercadillos y puestos ambulantes supone una competencia desleal que perjudica directamente al comercio local. Los comerciantes consideran que si estos elementos son esenciales para la financiación de las Fallas, se debe replantear dicho sistema, pero sin causar perjuicios a los negocios.
Caída de la facturación y cierre de negocios
Lejos de ser una oportunidad, las Fallas acarrean una caída en la facturación desde el inicio de marzo.
Los cortes de tráfico para las ‘mascletàs’, el desvío del transporte público por el montaje de carpas y la dificultad de acceso para clientes y proveedores paralizan la actividad comercial. Algunos negocios se ven obligados a cerrar, como en el caso de una cervecería que se convirtió en un “urinario” para los asistentes a la fiesta.
Falta de control y normativas incumplidas
La asociación denuncia la “inacción por parte del ayuntamiento” y la falta de control sobre las normativas. Se considera que el bando fallero es ineficaz, ya que se autorizan más actividades de las que la Policía Local puede supervisar. Esta falta de supervisión permite incumplimientos como la venta ilegal de bebidas en churrerías, la instalación de terrazas sin permiso, la ocupación excesiva del espacio autorizado y la colocación de rótulos no permitidos en el centro histórico.
Las multas se consideran insuficientes, ya que a los infractores les resulta rentable seguir incumpliendo las normas.
Propuestas para un nuevo modelo de Fallas
Los comerciantes proponen una “revisión integral” del modelo actual. Solicitan limitar los mercadillos, ajustar el tamaño de los puestos y prohibir la publicidad en altura. Asimismo, exigen la eliminación de las verbenas y los “tardeos” del centro histórico, al considerarlos “todavía más perjudiciales” para la actividad comercial vespertina.
Julia Martínez defiende que estas medidas son compatibles con la esencia de la fiesta, centrada en la falla, la indumentaria, las flores y los desfiles. La gerente lamenta que la relación con las comisiones falleras se haya deteriorado hasta el punto de convertirse “en el enemigo” que les impide trabajar, situación que atribuye al propio modelo festivo.













