
Las cuentas de Disenso, la fundación de Vox, bajo la lupa tras revelar pérdidas
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La fundación Disenso, vinculada al partido Vox, ha generado controversia tras presentar por primera vez desde su creación en 2020, cuentas con pérdidas. Esta entidad, que se define como un laboratorio de ideas ultra, recibe fondos anuales de Vox y destina sus recursos a financiar la web *La Gaceta de la Iberosfera*, organizar eventos, ofrecer “formación” y subvencionar viajes y publicaciones en el ámbito internacional de la ultraderecha.
Desde su creación, Disenso ha recibido casi 11 millones de euros del partido liderado por Santiago Abascal. Sin embargo, en el ejercicio de 2024, la fundación reportó pérdidas por valor de 373.000 euros, contrastando con el excedente de 172.000 euros del año anterior.
Financiación y Transferencias
Según la auditoría de 2024, Vox transfirió a Disenso dos millones de euros, provenientes de fondos estatales asignados por los escaños obtenidos en las elecciones y de donaciones de militantes y simpatizantes. Un informe reciente del Tribunal de Cuentas ha señalado que Vox es el único partido que realiza transferencias millonarias a su fundación, una práctica inusual ya que la mayoría de los partidos reservan sus fondos para campañas electorales.
Además de los fondos de Vox, Disenso recibió en 2024 un total de 105.000 euros en donaciones particulares y 77.000 euros en ayudas del Ministerio de Exteriores y Cultura, una subvención concedida a fundaciones vinculadas a partidos políticos. Los ingresos autónomos de la fundación ascendieron a 17.000 euros, provenientes de publicidad en *La Gaceta* y cursos de formación.
Gastos y Pagos a Terceros
Los gastos de Disenso se concentraron principalmente en salarios y “otros gastos de la actividad”. En sueldos y obligaciones con la Seguridad Social, la fundación desembolsó 1,2 millones de euros, correspondientes a una plantilla de alrededor de veinte empleados.
En la categoría de “otros gastos de actividad”, Disenso destinó casi 1,3 millones de euros. Entre los principales gastos se encuentran los 200.000 euros destinados al alquiler de su sede en una zona exclusiva de Madrid, y los 630.000 euros en pagos por “servicios a profesionales independientes”. Aunque Disenso no revela la identidad de sus proveedores, se sabe que Kiko Méndez Monasterio, asesor principal de Abascal, ha facturado a la fundación a través de su empresa Tizona.
De los 600.000 euros en pagos a terceros, 133.000 euros se destinaron a “consultorías”. El entorno de Méndez Monasterio ha admitido que factura al partido y al sindicato Solidaridad, vinculado a Vox, por trabajos y consultorías. La empresa de Méndez Monasterio tiene un contrato con Vox por el que cobra 23.000 euros mensuales.
En “eventos”, Disenso gastó 70.000 euros, mientras que en “viajes” el montante ascendió a 122.000 euros. La fundación también destinó 18.000 euros a “otras entidades”, sin especificar cuáles.
Investigación en Curso
La exlíder de Vox, Macarena Olona, fue la primera en señalar a Disenso, y varios dirigentes que han abandonado el partido también han cuestionado sus cuentas. El Tribunal de Cuentas ha auditado las cuentas de la fundación, pero no entra en detalles sobre proveedores o la conveniencia de los gastos. Sin embargo, todos los grupos políticos del Congreso, incluido el PP, han solicitado al tribunal que investigue específicamente las cuentas de Disenso.












