La gestión de los presos de ETA en las cárceles vascas: cifras y claves

La gestión de los presos de ETA en las cárceles vascas: cifras y claves
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La gestión de los presos de ETA en las cárceles vascas: cifras y claves

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La reciente flexibilización del régimen penitenciario de la exdirigente de ETA, María Soledad Iparraguirre ‘Anboto’, ha reabierto el debate sobre la gestión de los presos de la organización terrorista en las cárceles del País Vasco. Esta decisión, que permite a ‘Anboto’ realizar salidas regulares del centro penitenciario de Martutene, ha provocado la indignación de las asociaciones de víctimas, quienes recuerdan que la suma de sus condenas se acerca a los 800 años.

Competencias en materia penitenciaria

Desde el 1 de octubre, las cárceles de Zaballa (Álava), Basauri (Bizkaia) y Martutene (Donostia) están bajo la gestión del Gobierno Vasco, aunque aplican la normativa penitenciaria estatal. La consejera responsable es María Jesús San José, del PSE-EE, en el cargo desde el verano de 2024.

Población reclusa y presos de ETA

Actualmente, hay 1.791 personas privadas de libertad en las cárceles vascas. Según datos oficiales, alrededor del 6,5% son presos de ETA, lo que equivale a unos 116-117 internos. Desde 2018, todos los condenados de la banda terrorista han sido trasladados a estas cárceles y a la de Pamplona, gestionada por el Ministerio del Interior.

Traslados de presos

Un informe reciente de la consejera San José indica que se han realizado 120 traslados de miembros de ETA desde 2021, año en que el Gobierno Vasco asumió la competencia. Anteriormente, el alejamiento y la dispersión se utilizaban como política antiterrorista, mientras que ahora se premia a los arrepentidos con traslados a cárceles como la de Nanclares, donde participan en procesos de reinserción y encuentros con víctimas.

Grados penitenciarios

Desde 2021, las prisiones vascas han emitido 2.183 clasificaciones de presos en segundo grado, de las cuales solo cuatro (0,18%) han recaído en condenados por terrorismo. En cuanto al tercer grado, el más atenuado, se han dictado 2.002 resoluciones de progresión, afectando a 119 presos de ETA (5,94%). Estas 119 corresponden a 97 personas diferentes, ya que algunos han recibido varias tras ser rechazadas inicialmente por recursos.

El artículo 100.2 del reglamento penitenciario

El artículo 100.2, del que se han beneficiado ‘Anboto’ y ‘Txeroki’, permite a los presos en segundo grado disfrutar de salidas regulares para actividades laborales o de voluntariado, aunque deben pernoctar en prisión. Las prisiones vascas han concedido 142 mejoras del 100.2 en casi cinco años, y el 33,8% han recaído en reclusos de ETA. Fuentes penitenciarias consideran que esta opción podría utilizarse más para favorecer la reinserción.

Tercer grado y libertad condicional

El tercer grado es la semilibertad propiamente dicha, y también puede ser revocado por los juzgados de vigilancia penitenciaria si hay recurso. En el caso de los presos de ETA, la competencia de vigilancia penitenciaria recae en la Audiencia Nacional. En cuanto a la libertad condicional, 301 presos vascos la han logrado desde 2021, 39 de ellos de ETA, lo que representa el 12,95%.

Tratamiento diferenciado para presos de ETA

Los condenados por terrorismo tienen un régimen agravado que exige mayores requisitos para acceder a progresiones, flexibilizaciones o beneficios. Entre ellos, se valora el “arrepentimiento”, expresado a través de cartas. El Gobierno Vasco tiene en marcha la ‘vía Nanclares II’, que facilita encuentros restaurativos entre víctimas y victimarios. Se informa de que algunas exterroristas han tenido “conversiones muy importantes” en estos procesos, considerados “un proyecto sincero y honesto y, a la vez, muy sanador para las víctimas”.