El auge de la IA desafía la red eléctrica española: los centros de datos buscan sextuplicar su potencia para 2030

El auge de la IA desafía la red eléctrica española: los centros de datos buscan sextuplicar su potencia para 2030
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El auge de la IA desafía la red eléctrica española: los centros de datos buscan sextuplicar su potencia para 2030

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El sector de los centros de datos en España experimenta un crecimiento exponencial impulsado por la inteligencia artificial, pero la capacidad de la red eléctrica nacional se presenta como un obstáculo para su expansión.

En 2025, España cerró el año con 439 MW de potencia instalada en centros de datos, un incremento del 25% respecto al año anterior, equivalente al consumo de unos 500.000 hogares. Sin embargo, la patronal del sector, SpainDC, prevé que esta cifra se multiplique por seis para 2030, alcanzando los 2.537 MW. Este crecimiento se atribuye al auge de la inteligencia artificial, que se ha convertido en “el motor de demanda más disruptivo y determinante”.

La IA impulsa la demanda de energía y la necesidad de infraestructuras más grandes

Las cargas de trabajo de la IA están incrementando los requisitos de densidad de potencia, acelerando la adopción de la refrigeración líquida y apuntalando la necesidad de instalaciones más grandes y con energía asegurada, según SpainDC.

España se posiciona como un lugar atractivo para la construcción de nuevos centros de datos debido a la disponibilidad de energía renovable y barata. Se estima que esto podría generar inversiones de hasta 66.900 millones de euros y más de 17.000 empleos en el país. No obstante, este crecimiento también ejerce presión sobre la capacidad de la red eléctrica nacional y los marcos de concesión de autorizaciones.

Limitaciones en la red eléctrica frenan el desarrollo

La disponibilidad de energía se ha convertido en una de las principales limitaciones para el desarrollo de los centros de datos en España, especialmente en Madrid y sus alrededores. A pesar de la abundante capacidad de generación de energía renovable, los tiempos de conexión a la red eléctrica están limitando cada vez más los nuevos desarrollos.

Mejoras necesarias en la red y agilización de permisos

Para facilitar la llegada de nuevas inversiones, el informe de SpainDC señala como “clave” mejorar las limitaciones en las subestaciones eléctricas y el desigual margen de maniobra de la red eléctrica regional. Estos factores ya han retrasado o paralizado varios proyectos.

El sector también solicita eliminar las “solicitudes especulativas de conexión a la red”, donde promotores buscan asegurarse el suministro sin tener un proyecto viable, congestionando las colas y bloqueando el acceso a quienes sí tienen capacidad de ejecución.

Además de las mejoras en la red eléctrica, la patronal pide reducir la burocracia. El 91% de los operadores se enfrenta a plazos de varios años para obtener permisos, sumado a las “incoherencias locales y regionales” que restan transparencia y ralentizan las obras.

Según SpainDC, es difícil aplicar normativas de construcción tradicionales a megainstalaciones que “albergan equipos en lugar de personas”.

Begoña Villacís, directora ejecutiva de SpainDC, ha manifestado que “España no compite solo por atraer centros de datos; compite por inversión, productividad y relevancia estratégica en la nueva economía digital”. Consolidarnos como hub digital del sur de Europa refuerza nuestra competitividad y nuestra capacidad para desplegar digitalización e inteligencia artificial desde infraestructura propia”.

Dominio de las multinacionales en el sector

El informe de la patronal documenta cómo el sector está experimentando una expansión rápida y transformadora en términos estructurales. España está dejando de ser un mercado periférico enfocado en pequeños centros de datos corporativos nacionales para convertirse en un polo europeo dominado por los gigantes tecnológicos.

A finales de 2025, la potencia instalada en los centros de datos de estas grandes multinacionales ya superó en volumen a la infraestructura de las instalaciones empresariales tradicionales. La inversión directa de estos gigantes, denominados “hiperescalares”, se triplicó en el último año. Destacan las inversiones de Amazon, Microsoft y Meta.

La presión eléctrica sobre estas regiones es considerable. Solo entre Amazon y Microsoft consumirán tanta energía como el resto de la comunidad aragonesa antes del auge de los centros de datos.

La sostenibilidad en entredicho

La asociación SpainDC destaca la sostenibilidad como un requisito básico para su operativa en España, afirmando que el 95% de la electricidad consumida por los operadores hiperescalares proviene de fuentes con bajas emisiones de carbono. Sin embargo, para alcanzar estas cifras, las compañías recurren a Acuerdos de Compra de Energía (PPA) y Garantías de Origen (GdO), métodos que son considerados una trampa contable.

Estos certificados permiten a las empresas deducirse emisiones en sus informes oficiales sin que ello suponga necesariamente la puesta en marcha de nuevas plantas de energía limpia o un cambio real en el mix energético de la red eléctrica.

El consumo real de estas infraestructuras, que requieren energía de forma ininterrumpida, es la clave. Durante los periodos nocturnos, cuando la producción renovable cae, los centros de datos absorben electricidad proveniente de centrales de gas o nucleares. Sin embargo, el Protocolo de Información sobre Gases de Efecto Invernadero permite a las multinacionales destacar únicamente la cifra de emisiones más favorable, basada en certificados de carbono. Este método de cálculo camufla hasta el 85% de la contaminación efectiva producida por la inteligencia artificial.