
Meta y YouTube condenadas a pagar 3 millones de dólares por adicción y daños a la salud mental
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Meta y YouTube han sido declaradas responsables de actuar negligentemente en el diseño de sus aplicaciones, perjudicando a una joven usuaria con características adictivas que deterioraron su salud mental. Un jurado de Los Ángeles determinó que ambas compañías deberán pagar una indemnización de 3 millones de dólares.
El veredicto y sus implicaciones
El veredicto, emitido el miércoles, establece que Meta, propietaria de Instagram y Facebook, deberá cubrir el 70% de los daños, mientras que YouTube, propiedad de Google, será responsable del resto. Este caso, presentado por una mujer de 20 años identificada como K.G.M., acusaba a las redes sociales de crear productos tan adictivos como los cigarrillos o los casinos digitales.
K.G.M. demandó a las empresas alegando que características como el “desplazamiento infinito” y las recomendaciones algorítmicas le provocaron ansiedad y depresión. El jurado, compuesto por siete mujeres y cinco hombres, deliberará adicionalmente para determinar si las empresas deben pagar daños punitivos por dolo o fraude.
Un precedente importante
Este caso representa una victoria significativa para los demandantes, ya que valida la teoría jurídica de que las redes sociales pueden causar daños personales. Se espera que este precedente influya en otros casos similares que se llevarán a juicio este año, lo que podría exponer a las grandes tecnológicas a mayores sanciones económicas y obligarlas a realizar cambios en sus productos.
Durante aproximadamente un mes, el jurado escuchó argumentos, testimonios y pruebas, incluyendo el testimonio de la demandante y de ejecutivos de Meta como Mark Zuckerberg y Adam Mosseri. El director ejecutivo de YouTube, Neal Mohan, no fue citado a declarar.
Los argumentos de la defensa
Kaley, quien afirma haber comenzado a usar YouTube a los 6 años e Instagram a los 9, testificó que pasaba “todo el día” en las redes sociales durante su infancia. Los abogados de Kaley argumentaron que las características de diseño como los “feeds” infinitos, la reproducción automática y las notificaciones fueron concebidas para “enganchar” a los usuarios jóvenes.
Meta argumentó que Kaley ya padecía problemas de salud mental antes de usar las redes sociales, haciendo referencia a su vida familiar. YouTube, por su parte, argumentó que su plataforma es similar a la televisión y no una red social, señalando la disminución en el uso de YouTube por parte de Kaley a medida que crecía.
Un punto de inflexión para la industria
Este juicio es uno de varios que las empresas de redes sociales enfrentan este año. Representa la culminación de años de escrutinio sobre la seguridad infantil y la cuestión de si estas plataformas están diseñadas para ser adictivas y difundir contenidos que derivan en depresión, trastornos alimentarios o suicidio. Algunos expertos comparan este momento con los casos judiciales contra las industrias del tabaco y de los opioides.
Otros casos similares
El veredicto del miércoles se produce tras un fallo en Nuevo México, donde un jurado declaró a Meta responsable de violar la legislación estatal al no proteger a los usuarios de sus aplicaciones frente a depredadores de menores. En ese caso, Meta fue condenada a pagar 375 millones de dólares.













