
El "otro Guernica" ya está expuesto en Vitoria: el tríptico de Arteta que denuncia el bombardeo nazi
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En el corazón de Vitoria, frente al palacio de Ajuria Enea, residencia del Lehendakari, se alza el palacio de Agustín Zulueta, sede del Museo de Bellas Artes de Álava. En una sala tranquila de la primera planta, comparte espacio con obras de Zuloaga y un retrato de Unamuno, se encuentra el “otro Guernica”: el tríptico de la Guerra Civil del artista vasco Aurelio Arteta.
Un grito contra la barbarie nazi
Como el famoso lienzo de Picasso, esta obra de 1937 denuncia el horror del bombardeo nazi de Guernica. Arteta, al igual que Picasso, colaboró con su gobierno (el de Euzkadi) para mostrar al mundo la crueldad de la guerra durante la Exposición Universal de París. Algunos artistas y diplomáticos incluso propusieron que esta obra reemplazara al “Guernica” de Picasso en el pabellón español, aunque el propio Arteta se opuso a la idea.
A pesar de su importancia, este miércoles, un día después de que se conociera el último intento del Gobierno Vasco de trasladar el “Guernica” de Picasso al Guggenheim de Bilbao para conmemorar el 90 aniversario del bombardeo y la constitución del primer ejecutivo autonómico, la sala que alberga el tríptico de Arteta permanecía desierta. Ni siquiera se menciona en el folleto oficial del museo.
Un tesoro recuperado para el patrimonio vasco
Este tríptico ha pasado a formar parte del patrimonio vasco y se exhibe de forma permanente hace muy poco tiempo. Arteta, bilbaíno de nacimiento (1879), vivió el estallido de la Guerra Civil en Madrid. Tras pasar por Barcelona y Valencia, se exilió en la zona vasca de Francia, donde creó el tríptico. También es autor de “Romería con ikurriña” (1937), que preside el vestíbulo del Parlamento Vasco. En 1939, continuó su exilio en México, donde falleció en un accidente en 1940.
La obra tuvo varias exposiciones, incluso durante la dictadura franquista en 1973. En 1979, con motivo del centenario del nacimiento del artista, viajó a Bilbao. Posteriormente, se exhibió en Baiona (1984-1985), Bilbao (1991 y 1999) y Londres (2001-2002) en una muestra sobre la Guerra Civil Española en el Imperial War Museum. En los últimos años, se pudo ver en el Museo de Bellas Artes de Bilbao (2013), en el de Vitoria (2019-2020) y en el Guggenheim (2021).
De colección privada a patrimonio público
Todas estas exposiciones fueron posibles gracias a préstamos, ya que el tríptico pertenecía al empresario vitoriano Juan Celaya, coleccionista de arte. Se sabe que antes perteneció a la familia Gamboa. Tras su fallecimiento en 2016, su legado pasó a una fundación con su nombre, destinada a promover la cultura vasca.
Sin embargo, las deudas del empresario con Hacienda obligaron a la fundación a ceder las obras de arte, entre ellas el tríptico de Arteta, para saldar una deuda de 4,3 millones de euros. La Hacienda de Álava cedió la colección al Museo de Bellas Artes de Vitoria.
Un retablo de la Guerra Civil
El tríptico no solo tiene valor económico, sino también histórico y artístico. Se compone de tres escenas: “El frente”, “El éxodo” y “La retaguardia”. En “El frente”, un joven observa impotente la destrucción que llega del cielo, acabando con él y sus compañeros. En “El éxodo”, se representa la huida de la población civil. En “La retaguardia”, se muestra la devastación de la familia, simbolizando la pérdida del futuro y la esperanza. La composición de las piezas laterales refuerza la idea de un retablo, con el fusil del miliciano y el muro inclinado de la casa de la mujer muerta creando diagonales que se corresponden.













