ADIÓS A ANTONI MARÍ, POETA Y ENSAYISTA IBICENCO

ADIÓS A ANTONI MARÍ, POETA Y ENSAYISTA IBICENCO
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ADIÓS A ANTONI MARÍ, POETA Y ENSAYISTA IBICENCO

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Ibiza, la literatura catalana y española están de luto tras el fallecimiento de Antoni Marí, un poeta y ensayista esencial de las últimas décadas. Su partida deja un vacío difícil de llenar, el de una figura singular y multifacética.

Una trayectoria destacada

Antoni Marí fue catedrático de estética en la Universidad Pompeu Fabra, fundador y director de la colección Nuevos textos sagrados de la editorial Tusquets, miembro del Consejo asesor de Cultura/s de La Vanguardia y presidente de la Escuela EINA. Su talento fue reconocido con premios como el de la Crítica y el Ciudad de Barcelona.

Un romántico en la frontera del pensamiento

Marí se inspiró en autores como Carles Riba, Rilke, Ausias March, Dante y Eliot. Para él, la poesía era una forma de conciencia, una expresión de las paradojas entre un pasado idealizado y un presente en busca de esa felicidad perdida.

Su obra se situaba en la frontera donde poesía y pensamiento se entrelazaban, donde la razón se convertía en vivencia poética.

Según sus propias palabras, sus incursiones en la estética, el arte, la filosofía y la narrativa eran indagaciones donde “la quemadura del pensamiento, de la historia han hecho brotar la poesía”. Revolucionó el género del ensayo, fusionándolo con narración y mirada poética, rigor y perspectivas originales, como se aprecia en su obra “Formas de individualismo”.

El Jondal, un lugar mítico

El Jondal, la finca de su abuelo, representaba un lugar mítico para Marí. Sus esfuerzos por rescatar una mirada hacia lo sagrado, hacia el humanismo dentro de la modernidad, y por explorar el entusiasmo y la quietud románticos, podrían interpretarse como un intento de regresar a esa cala donde vida y plenitud coincidían. Sus primeros libros de poemas, “El Preludio”, “Viaje de invierno” y “El desierto”, fueron reunidos bajo el título “Tríptico del Jondal”, reflejando su constante búsqueda del camino de vuelta.

El legado de un autorretrato conmovedor

Para Antoni Marí, la vida era una transición constante entre adolescencias, entre la adolescencia real y el deseo adolescente de recuperarla.

“El vaso de plata” destaca como su autorretrato más profundo y conmovedor. Su personalidad, tan ibicenca como la descrita por Pla, convertía cada encuentro en Barcelona, Cáceres o Ibiza en una celebración de la palabra, la mirada y la lectura.

Recordando la casa payesa que compartía con su esposa Edith, sus palabras resuenan con fuerza: “Vivir aquí me hace mejor, por eso esta felicidad la lleno de poesía”. Ahora que Toni Marí ha fallecido, queda su obra, con la esperanza de que, como él deseaba, la literatura fije y despeje la tiniebla.