El Misterio de los Adoquines Perdidos: La Odisea de los Stolpersteine Madrileños

El Misterio de los Adoquines Perdidos: La Odisea de los Stolpersteine Madrileños
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El Misterio de los Adoquines Perdidos: La Odisea de los Stolpersteine Madrileños

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La desaparición de 35 adoquines conmemorativos dedicados a víctimas del nazismo ha desatado la incredulidad y la frustración en Madrid. Estos adoquines, conocidos como Stolpersteine (piedras que tropiezan), debían ser instalados en la capital española para honrar la memoria de aquellos que sufrieron la barbarie nazi.

Un envío de 72 kilos volatilizado

Isabel Martínez y Jesús Rodríguez, los impulsores del proyecto Stolpersteine en Madrid, llevaban semanas esperando la llegada de este envío de 72 kilos procedente de Alemania. Se trata de un cargamento que representa la culminación de un arduo proceso de documentación e investigación.

El problema surgió con la empresa de paquetería encargada del transporte, que en España opera como SEUR. Según relata Isabel, los problemas comenzaron desde el principio, con errores en la entrega y dificultades para contactar con la empresa.

A pesar de los intentos por rastrear el paquete, este nunca salió del almacén. Tras múltiples llamadas y reclamaciones, la empresa reconoció que el envío se había perdido e instó a los responsables a presentar una denuncia.

La respuesta desde Alemania

Ante la gravedad de la situación, los promotores del proyecto se pusieron en contacto con los creadores de los adoquines en Alemania. Estos respondieron rápidamente y se mostraron dispuestos a colaborar en la búsqueda de una solución.

La buena noticia es que los artesanos alemanes se han comprometido a reelaborar las siete piedras que debían ser colocadas con urgencia en el distrito de Puente de Vallecas el próximo 28 de abril. El propio Gunter Demnig, creador de los Stolpersteine, se encargará de traerlas personalmente.

Un golpe a la iniciativa

La pérdida de los adoquines supone un duro golpe para esta iniciativa modesta y autogestionada. El impacto económico es considerable, ya que los promotores son quienes financian la elaboración de las piedras. La incertidumbre sobre el paradero de las 28 piedras restantes persiste, a la espera de que la empresa de transporte ofrezca una explicación satisfactoria.

Los Stolpersteine son adoquines que se colocan frente a la última residencia conocida de las víctimas del nazismo. Los promotores del proyecto dedican tiempo y esfuerzo a identificar a estas personas y a contactar con sus descendientes, una tarea compleja que se enfrenta ahora a este inesperado obstáculo.