
Nuevas subvenciones en España priorizan el género femenino en el sector cultural
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
El Ministerio de Cultura, bajo la dirección de Ernest Urtasun, ha implementado una serie de medidas que priorizan el género femenino en el acceso a las subvenciones, generando debate y controversia en el sector cultural español.
Cine y Artes Audiovisuales: Discriminación positiva
El Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) es donde esta política se manifiesta con mayor intensidad. En las ayudas selectivas para largometrajes, se establece que al menos el 40% del presupuesto se destine a proyectos dirigidos por mujeres. Esto significa que, de una convocatoria de 20 millones de euros (ampliables a 37), 8 millones se reservan exclusivamente para estos proyectos, independientemente de la calidad de los guiones. En los cortometrajes, la reserva mínima oscila entre el 35% y el 40%, dependiendo del tipo de convocatoria.
Además de la reserva de fondos, el sistema de puntuación otorga ventajas adicionales a proyectos con mujeres en puestos clave: hasta 3 puntos por dirección, 2 por guion, 1 por producción ejecutiva y 1 por composición musical, con puntos adicionales por la presencia femenina en la dirección de fotografía o el montaje de sonido.
Se concede un punto extra si la dirección y el guion son exclusivamente femeninos, y otro por la presencia de personas trans. En un sistema donde las ayudas se deciden por décimas, esta ventaja puede ser crucial.
El director Juanma Bajo Ulloa ha denunciado que este sistema ha generado un “mercado negro”, con prácticas como firmar trabajos a nombre de mujeres que no los han realizado o retirar la firma de profesionales varones para sumar puntos. A su juicio, el sistema prioriza la ingeniería de los equipos sobre el mérito artístico.
Extensión a otras disciplinas: Cómic y más
Este modelo no se limita al cine, sino que se extiende a otras disciplinas. En el ámbito del cómic, la Dirección General del Libro reservó un 30% de un millón de euros para proyectos en los que al menos el 40% de los participantes fueran mujeres.
Además, se reservaban hasta 15 puntos sobre 100 para aquellos proyectos liderados por mujeres. El autor Álber Vázquez denunció que esta política lo “expulsaba” de las convocatorias por razones ajenas a lo artístico.
En otras áreas, como las ayudas a galerías de arte contemporáneo para ferias internacionales, se pueden obtener hasta 3 puntos por presentar entre un 75% y un 100% de creadoras españolas. La perspectiva de género también se considera en las ayudas al patrimonio, donde su incorporación puede otorgar entre 0 y 5 puntos. En las industrias culturales (videojuegos y pódcasts), la presencia de mujeres se valora con hasta 7,5 puntos, y la contribución a la igualdad con otros 5.
Criterios de desempate y justificación ministerial
En varias convocatorias, el género se utiliza como criterio de desempate entre proyectos con igual puntuación técnica.
El equipo de Urtasun defiende este modelo argumentando que, si bien las mujeres son mayoría en los estudios relacionados con las artes y la cultura, esta presencia no se traslada al mercado laboral ni al ámbito de la creación artística. El ministerio sostiene que durante años ha predominado una “mirada androcéntrica” que ha invisibilizado las aportaciones de las mujeres, por lo que es necesario corregir las desigualdades.
El resultado es un modelo que combina reservas directas de fondos, ventajas en la puntuación y el uso del género como criterio de desempate. El debate sobre la igualdad de oportunidades y la discriminación positiva en el sector cultural español está más vivo que nunca.













