Absuelto de maltrato el asesino de Dori, acuchillada 18 veces

Absuelto de maltrato el asesino de Dori, acuchillada 18 veces
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

Absuelto de maltrato el asesino de Dori, acuchillada 18 veces

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Guillermo fue condenado por el asesinato de su pareja, Dori, a quien apuñaló 18 veces. Sin embargo, un jurado popular lo absolvió del delito de maltrato habitual, generando debate sobre la comprensión de la violencia de género.

El crimen ocurrió en Alcoy en octubre de 2022. Guillermo atacó a Dori con un cuchillo en su domicilio, causándole la muerte. La relación, que había comenzado meses antes, estaba marcada por los celos y el sentimiento de superioridad del agresor.

La Audiencia Provincial de Alicante dictó una pena de 22 años y medio de prisión por asesinato, destacando la brutalidad del ataque y el sufrimiento infligido a la víctima. Dori, segundos antes de ser atacada, envió un mensaje de voz a una amiga alertando sobre la situación.

La absolución por maltrato habitual

A pesar de la condena por asesinato, el jurado popular no consideró probado el delito de maltrato habitual. Esta decisión ha suscitado interrogantes sobre la percepción judicial y social de la violencia de género.

La abogada de la familia de Dori, Laia Serra, señaló la dificultad de comprender el ciclo de la violencia de género y no limitarla a hechos aislados. Argumentó que las ideas preconcebidas sobre la violencia machista influyen en la valoración de las pruebas y en la comprensión del comportamiento de las víctimas.

Expertas y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) han advertido que el maltrato habitual suele pasar desapercibido, lo que impide tener una imagen completa de la violencia machista. Las investigaciones se centran a menudo en lesiones y malos tratos ocasionales, dejando de lado la violencia física o psicológica sostenida en el tiempo.

Hechos no probados

En el caso de Alcoy, el jurado absolvió a Guillermo del delito de maltrato habitual al no considerar probados dos de los tres hechos presentados. No se consideró probado que el agresor amenazara de muerte a la víctima días antes del asesinato, ni que la empujara contra el portal de un edificio. Sí se consideró probado un incidente en una discoteca donde Guillermo increpó y hostigó a Dori.

Serra considera que la falta de comprensión generalizada sobre el funcionamiento de la violencia machista influyó en las deliberaciones. La abogada describió la relación entre Dori y Guillermo como “un cuadro de violencia psicológica” que culminó con el asesinato. El jurado reconoció que el crimen fue cometido por un móvil discriminatorio, motivado por los celos y el sentimiento de superioridad del agresor.

La criminóloga Miren Ortubay destaca la dificultad de probar el maltrato habitual y la tendencia del sistema a quedarse en la superficie. Señala que la violencia más grave, como las humillaciones y el control constante, suele quedar invisibilizada. Las denunciantes suelen centrarse en un último hecho puntual, lo que dificulta la investigación de patrones de maltrato a largo plazo.