Lluvias en Canarias: Un Paisaje Verde con Riesgos Ocultos

Lluvias en Canarias: Un Paisaje Verde con Riesgos Ocultos
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Lluvias en Canarias: Un Paisaje Verde con Riesgos Ocultos

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Las recientes lluvias, impulsadas por la borrasca Therese, han transformado el paisaje de las Islas Canarias, cubriendo de verde incluso las áreas más áridas. Esta imagen, comparada por algunos con las “islas británicas”, esconde sin embargo una serie de riesgos que, según los expertos, persistirán en el tiempo: desprendimientos y un aumento del peligro de incendios forestales.

Saturación del Terreno y Desprendimientos

Roberto Castro, ingeniero forestal y miembro de la Asociación Fénix Canarias, advierte que el peligro principal no proviene solo de la última borrasca, sino de un período prolongado de precipitaciones durante los últimos seis meses. En algunas zonas de Gran Canaria, se han acumulado hasta 1500 litros por metro cuadrado, saturando el suelo. Este exceso de agua incrementa la presión y reduce la fricción, lo que favorece los desprendimientos.

Un ejemplo de esta situación se ha vivido en la Vega de San Mateo (Gran Canaria), donde el terreno ha comenzado a comportarse “como un fluido”, provocando el desalojo de viviendas y daños materiales.

Castro subraya que el riesgo persiste, ya que el suelo aún debe drenar una gran cantidad de agua, y podría extenderse durante semanas o incluso meses.

Aumento del Riesgo de Incendios Forestales

El manto verde que ahora cubre las islas también representa una amenaza para la temporada de incendios. El crecimiento de pastizales, especialmente en las zonas este y sur, actuará como combustible. Aunque no se esperan incendios de gran intensidad, sí podrían ser muy rápidos, generando situaciones complicadas cerca de las zonas de interfaz urbano-forestal.

Gestión Forestal a Largo Plazo y Medidas Preventivas

Ante este nuevo escenario, Castro recuerda que la gestión de los montes es un proyecto a largo plazo, que requiere planificación a 25 o 50 años. En este sentido, destaca la necesidad de aprobar la futura ley de montes.

Además, hace un llamamiento a la población para que adopte medidas preventivas, como la limpieza de pastizales y la poda de árboles en un radio de 25 a 50 metros alrededor de las viviendas.

Beneficios y Adaptación al Cambio Climático

A pesar de los riesgos, las lluvias también han traído beneficios, como la recuperación de muchos nacientes, que son cruciales para la fauna durante los meses de verano, y la mejora de masas forestales que estaban en dificultades, como los pinares de Inagua y Chira. Castro concluye que, si bien el clima está cambiando, estos fenómenos forman parte de la historia de las islas y que la clave está en “ser capaces de adaptarnos, aplicar ciencia a tecnología para que cosas como estas, pues no se vuelvan a sufrir”.

Atención a las Infraestructuras Afectadas

Sobre la posible declaración de zona catastrófica, el técnico ha preferido no pronunciarse desde un punto de vista político, pero ha destacado la importancia de atender las infraestructuras dañadas para que la población pueda recuperar la normalidad lo antes posible.