
Caja Rural de Salamanca cierra 2025 con un resultado de 27,6 millones netos y un crecimiento récord en Ávila
Caja Rural de Salamanca ha presentado los resultados del ejercicio 2025, cerrando el año con un resultado neto de 27,6 millones de euros. Según ha explicado su director general, José Ignacio Juez Marín, estas cifras permiten a la entidad “fortalecer nuestro balance” y acometer nuevas iniciativas, cumpliendo con la hoja de ruta marcada en su plan estratégico 2025-2027.
La provincia de Ávila ha tenido un papel protagonista en estos resultados.
El volumen de negocio creció en la provincia un 13,36 %, una cifra notablemente superior al 8,6 % registrado en el conjunto de la entidad. Este dinamismo se refleja también en el aumento de los depósitos, con un 16 % en Ávila frente al 9 % general, y en la actividad crediticia, que se incrementó un 12 % en la provincia, por encima del 7,7 % global.
Juez Marín ha calificado la contribución abulense como “brillante”, afirmando que “la aportación de la provincia de Ávila ha sido por encima de la media, y estamos muy contentos con el desarrollo de todas nuestras oficinas en la provincia”.
Actualmente, Caja Rural de Salamanca cuenta con una red de oficinas que vertebra el territorio abulense, con presencia en la capital y en localidades como Piedrahita, El Barco de Ávila, Navarredonda de Gredos, La Adrada, Arévalo y El Barraco. El director general ha subrayado que el objetivo no es solo mantener esta presencia, sino ampliarla.
“Nuestra vocación es de no solo de seguir ahí, sino crecer en el número de oficinas en en el futuro”, ha declarado.
De cara a 2026, la entidad se ha fijado el objetivo de “seguir creciendo” y consolidar un modelo de negocio que ha demostrado su eficacia. Este modelo se basa en la cercanía y la atención personalizada en sus oficinas, “sin citas previas”, un enfoque que se complementa con una banca digital en plena expansión para satisfacer la demanda de todo tipo de clientes.
Ante un entorno geopolítico que Juez Marín califica de “complicado”, la entidad confía en su capacidad de adaptación.
Con 109 años de historia, ha asegurado que han demostrado ser capaces de superar estos desafíos e, “incluso, en algunos casos, salir fortalecidos”.













