
El Secreto para un Puré de Patatas Cremoso y Tres Recetas Deliciosas
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El puré de patatas evoca recuerdos de la infancia y es un acompañamiento versátil en la cocina. Su sencillez y capacidad de combinar con carnes y pescados lo hacen apreciado. Lograr una textura cremosa requiere conocer el producto y cómo tratar el almidón adecuadamente.
Para transformar un puré rústico en uno con textura de mousse, es clave evitar que el almidón se vuelva elástico. El truco principal es trabajar con las patatas calientes, machacándolas inmediatamente después de escurrirlas. Si se enfrían, el almidón cambia y el resultado será grumoso.
Evitar batidoras o licuadoras es fundamental, ya que liberan demasiado almidón. En su lugar, se recomienda un batidor de varillas manual para airear la mezcla y lograr la suavidad deseada. Un chorrito de aceite de oliva al final aporta brillo y un toque de ralladura de limón realza la ligereza.
La patata, base del puré, es rica en energía en forma de almidón, con 88 kcal por cada 100 gramos. Además, aporta potasio, esencial para la función muscular, y vitaminas B6 y C. Cocinar las patatas con piel, al vapor o al horno, ayuda a conservar sus nutrientes, carotenoides y fibra.
Albóndigas con Puré de Patatas
Esta receta de albóndigas destaca por sus sabores intensos y tradicionales, ofreciendo un alto valor nutricional. Para seis comensales, necesitarás:
- 800 gramos de carne picada de ternera y cerdo
- Tres patatas
- 40 gramos de miga de pan
- Un huevo
- Cuatro dientes de ajo
- Tres cebollas
- 100 mililitros de leche
- 200 mililitros de caldo de carne
- 150 mililitros de vino blanco
- Harina
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta
- Perejil
Comienza cociendo las patatas enteras en agua con sal durante 30 minutos. Pélalas, pásalas por el pasapurés, sazona con aceite de oliva, perejil picado y reserva.
Para la salsa, dora cebolla y ajo picados. Añade harina, rehoga, incorpora caldo y vino blanco, reduciendo antes de triturar. Mezcla carne picada con ajo, huevo, perejil y miga de pan remojada en leche.
Salpimienta, forma las albóndigas, enharina y fríe hasta dorar. Escúrrelas y cocínalas en la salsa a fuego lento durante 8-10 minutos.
Sirve sobre una base de puré de patatas, baña con la salsa y decora con perejil picado.
Pastel de Carne con Puré de Patatas
Este pastel es una comida completa y reconfortante, ideal para cualquier día. Se puede preparar con antelación y gratinar antes de servir. Necesitarás:
- 500 gramos de carne picada
- Un puerro
- Un apio rama
- Una cebolla
- Un par de zanahorias
- 250 mililitros de caldo de carne
- 100 mililitros de vino tinto
- Cuatro cucharadas de salsa de tomate
- Tres patatas grandes
- 30 gramos de mantequilla
- Nuez moscada molida al gusto
- 30 gramos de queso parmesano
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
Pica las hortalizas en trozos pequeños y sofríe a fuego lento hasta ablandar. Añade la carne picada y desmenuza. Incorpora vino tinto y caldo, cocinando durante 20 minutos. Mezcla con tomate frito y reparte en una fuente para horno.
Mientras, pela y corta las patatas en trozos iguales y cuece en agua con sal hasta tiernas. Escurre y machaca en caliente con pasapurés o tenedor. Añade mantequilla y nuez moscada, removiendo hasta obtener un puré cremoso.
Cubre la carne con el puré, espolvorea queso parmesano y hornea a 180 °C durante 10 minutos, gratinando al final para dorar.
Pollo Asado con Puré
Esta receta sencilla requiere atención para evitar que la carne quede seca. Es un plato equilibrado y familiar. Ingredientes para cuatro comensales:
- 8 contramuslos de pollo
- 800 gramos de patatas
- 200 mililitros de leche
- 150 gramos de mantequilla
- Nuez moscada
- Seis dientes de ajo
- 100 mililitros de vino blanco
- Cuatro cucharadas de vinagre de Jerez
- Tomillo
- Romero
- Sal
- Aceite de oliva virgen extra
Precalienta el horno a 200 °C. Pela y corta las patatas en rodajas uniformes y asa con aceite durante 30 minutos.
Aplastamos los dientes de ajo y pintamos el pollo con aceite de oliva. Pasada la media hora inicial, sacamos la bandeja y añadimos los contramuslos, los ajos, el tomillo y el romero, salpimentando todo el conjunto antes de devolverlo al horno.
Cuando el pollo empiece a dorarse, vertemos el vino blanco. Unos diez minutos antes de terminar la cocción (que durará unos 30 minutos en total para el pollo), pincelamos la piel con el vinagre de Jerez para lograr ese acabado caramelizado tan característico.
Retira las patatas y machaca con pasapurés, integrando mantequilla, leche caliente y nuez moscada hasta obtener una textura sedosa.
Sirve una porción de puré con los contramuslos encima. Riega con los jugos del asado y decora con perejil fresco.













