
Vingegaard anula la Volta
El ciclista danés Jonas Vingegaard (Team Visma | Lease a Bike) ha ganado este viernes la quinta etapa de la Volta a Catalunya, disputada entre La Seu d’Urgell y La Molina/Coll de Pal sobre 153,1 kilómetros, con una victoria imponente en la que impuso su ritmo para acabar con las esperanzas del resto, situarse líder de la general e incluso ‘reservar’ esta Volta.
Vingegaard, dos veces ganador del Tour de Francia y reciente campeón de la última edición de la París-Niza, se exhibió en la recortada subida a La Molina (el viento obligó de nuevo a truncar planes y recortar 2,2 kilómetros en la cima, aunque no tanto como el jueves con la anulación de la subida completa a Vallter 2000) y no tuvo rival pese a estar en marzo. Cambió ritmo y no paró hasta meterle casi un minuto al resto de rivales.
El danés, ganador ya de 46 carreras y que se estrena en la histórica Volta a Catalunya, tiene la ronda catalana prácticamente en su poder, a falta de dos etapas.
Porque de La Molina sale con 57 segundos de margen en esa general provisional sobre Felix Gall (Decathlon CMA CGM Team), 1:09 sobre Lenny Martinez (Bahrain-Victorious) y, ya fuera del podio, Florian Lipowitz (Red Bull-BORA-hansgrohe) a 1:13, Valentin Paret-Peintre (Soudal Quick-Step) a 1:15 y Remco Evenepoel (Red Bull-BORA-hansgrohe) es sexto a 1:38.
Todo ello después de una subida final en la que el danés atacó a 5,9 kilómetros de la cima, en un cambio de ritmo imparable que coincidió con la neutralización del italiano Giulio Ciccone (Lidl-Trek), último superviviente de la fuga del día. Desde ese momento nadie pudo seguir su rueda y sus rivales solo pudieron limitar daños.
Gall fue quien más se acercó, a 51 segundos, mientras Martinez y Lipowitz entraron a 1:01, con Paret-Peintre a 1:03 y Evenepoel a 1:38 tras intentar reducir diferencias en los últimos metros.
De cara a este sábado, la sexta y penúltima etapa de esta 105ª edición de la ronda catalana saldrá de Berga y llegará al alto de Queralt tras 158,2 kilómetros que, si el clima los respeta, serán un espectáculo de público y, si los corredores lo quieren, podría ser una bomba deportiva. Porque el terreno acompañará, con un sube-baja continuo con 4 cotas puntuables y otras que no, incluido el popular Coll de Pradell (14,6 kilómetros al 6,8 por ciento de pendiente media) y la subida final al Santuari de Queralt, de 5,6 kilómetros al 7,5 por ciento.













