
Crisis en el sector lácteo español: Ganaderos en pie de guerra contra la industria
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El sector del vacuno de leche en España se encuentra en una situación crítica, lo que ha desencadenado una serie de movilizaciones por parte de los ganaderos. La principal razón de este descontento radica en la propuesta de nuevos contratos por parte de la industria, que incluyen una rebaja de 8 céntimos por litro de leche.
Rebaja inaceptable: Los ganaderos consideran esta rebaja como un golpe devastador para su economía, llevando al sector al borde de la ruina. David Alonso, portavoz regional de vacuno de leche de UCCL, ha expresado la profunda preocupación del sector ante esta situación.
Un sector en declive
La crisis actual se suma a una serie de problemas estructurales que afectan al sector lácteo español. Entre ellos, destaca el envejecimiento de los profesionales, con una media de edad de 57 años, y una alarmante reducción en el número de explotaciones ganaderas.
En Castilla y León, por ejemplo, han desaparecido 750 ganaderías en los últimos tres años, reduciendo el número total a solo 605.
Aumento de costes: A esta difícil situación se añade el incremento de los costes de producción, agravado por factores externos como la guerra en Ucrania, que ha provocado un aumento en el precio del gasóleo, la luz y las materias primas utilizadas para la alimentación animal.
Resistencia unida
Ante esta ofensiva por parte de la industria, los ganaderos han decidido adoptar una estrategia de resistencia conjunta a nivel nacional: no firmar ningún contrato. Consideran que “firmar hoy en día un contrato es firmar la ruina de la explotación y de tu familia”. Esta medida busca presionar a la industria, que está legalmente obligada a registrar todos los acuerdos en la plataforma de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) antes del 1 de abril.
El incumplimiento de este plazo podría acarrear sanciones de hasta 30.000 euros por cada contrato no registrado. Los ganaderos se amparan en la ley, que les protege al estar en un proceso de negociación y les impide suspender la recogida de leche sin un preaviso de dos meses.
Denuncias por fraude
Además de la problemática de los precios, las organizaciones agrarias han denunciado la existencia de un presunto fraude en la elaboración de productos lácteos.
Se han presentado denuncias ante los ministerios de Agricultura y Consumo por la supuesta adulteración de la leche y el uso de “derivados lácteos” importados a bajo coste, como permeado de suero y almidón de patata, para la fabricación de quesos.
Competencia desleal: Los productores defienden la calidad de su producto, certificada a nivel europeo, y denuncian que las importaciones de menor calidad hunden los precios y constituyen una competencia desleal. “De fuera no viene leche, viene mierda contra la que no podemos competir”, afirman.
Llamamiento al consumidor
Ante esta situación, los ganaderos hacen un llamamiento a los consumidores para que compren leche de origen español y desconfíen de las marcas con precios por debajo del de la marca blanca (en torno a 90/95 céntimos), ya que podría ser un indicativo de baja calidad o fraude. La administración se ha comprometido a realizar inspecciones en las fábricas y análisis en los supermercados para perseguir estas prácticas.













