
Nuevos datos revelan la sofisticada caza de elefantes por los Neandertales
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Un reciente estudio arroja luz sobre las estrategias de caza de los neandertales, revelando que estos grupos humanos eran capaces de organizarse para abatir elefantes del Pleistoceno, animales de gran tamaño y fuerza.
Cacería coordinada y comunicación
La caza de animales de varias toneladas requería algo más que fuerza bruta. Implicaba la participación de varios individuos, la coordinación de movimientos y la asunción de riesgos. No bastaba con uno o dos cazadores; se necesitaba una acción conjunta donde cada participante tenía un papel claro, desde dirigir el desplazamiento del animal hasta encargarse del golpe final.
Este tipo de organización exigía comunicación, experiencia y conocimiento del terreno, ya que un error podía exponer al grupo a graves peligros.
Reconstruyendo la vida de los elefantes antiguos
Un equipo internacional analizó dientes fosilizados de cuatro ejemplares de *Palaeoloxodon antiquus* para reconstruir sus desplazamientos, dieta y sexo. Mediante técnicas químicas aplicadas al esmalte dental, que conserva información del entorno durante años, los investigadores pudieron relacionar los movimientos de los animales con las estrategias de caza de los neandertales.
Los análisis de isótopos de estroncio, carbono y oxígeno, junto con técnicas de paleoproteómica, permitieron determinar dónde estuvo el animal y qué comió en distintos momentos de su vida.
Elena Armaroli, de la Universidad de Modena y Reggio Emilia, explicó que los análisis de isótopos permitieron “seguir los movimientos de los elefantes casi como si tuviéramos un diario de sus viajes”.
El mismo enfoque permitió determinar el sexo de los animales a través de proteínas extraídas del esmalte. Dos de los machos presentaban señales químicas que no coincidían con el entorno donde se hallaron sus restos, lo que indica que habían vivido en otros lugares, un patrón que coincide con lo observado en elefantes actuales, donde los machos se desplazan más y ocupan áreas más amplias.
Federico Lugli, de la UNIMORE, indicó que “sus dientes muestran que recorrían distancias muy grandes antes de llegar a Neumark-Nord”.
Neumark-Nord: un yacimiento clave
El yacimiento de Neumark-Nord, en Alemania, es una antigua zona lacustre donde se han encontrado más de 70 elefantes abatidos por neandertales durante el último período interglaciar, hace unos 125.000 años. Esta concentración de fósiles permite estudiar tanto a los animales como la forma en que los grupos humanos actuaban en ese entorno.
La distribución de los restos y la edad de los animales sugieren que no se trataba de encuentros casuales con animales muertos. Elena Armaroli señaló que “todo apunta a una caza organizada en la que incluso presas de gran tamaño eran abatidas de forma planificada”.
Sabine Gaudzinski-Windheuser, directora de MONREPOS, afirmó que “lo que vemos no es mera supervivencia, sino una población que entendía su entorno y actuaba de forma compleja durante al menos 2.500 años”. Los neandertales no solo cazaban, sino que también procesaban los cuerpos, extraían grasa a gran escala y consumían recursos vegetales.
Movilidad y estrategias de caza
Los datos sobre movilidad revelaron que al menos dos de los elefantes analizados habían recorrido hasta 300 kilómetros antes de morir. Esto indica que los animales no permanecían siempre en la misma zona y que los grupos humanos debían adaptarse a sus movimientos.
Thomas Tütken, de la Universidad de Maguncia, explicó que “los datos indican que algunos machos pasaron parte de su juventud fuera de la región, pero no permiten saber si Neumark era un punto de reunión o una población residente”. Para aclarar esto, se han iniciado estudios genéticos.
En conclusión, el estudio de los molares de estos elefantes no solo revela cómo vivían estos animales, sino que también muestra a grupos humanos capaces de organizarse para enfrentarse a presas mucho más grandes y aprovechar al máximo cada captura en un entorno que utilizaban de forma repetida.













