Condenados los miembros de la “manada de Huesca” a más de 26 años de prisión por violación continuada a una menor

Condenados los miembros de la "manada de Huesca" a más de 26 años de prisión por violación continuada a una menor
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Condenados los miembros de la "manada de Huesca" a más de 26 años de prisión por violación continuada a una menor

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La Audiencia de Huesca ha dictado sentencia contra los tres jóvenes conocidos como la “manada de Huesca”, imponiéndoles penas que superan los 26 años de cárcel. La condena se debe a un delito de acoso y otro continuado de agresión sexual con acceso carnal a una menor de 14 años, cometidos entre noviembre de 2019 y marzo de 2020 en el barrio del Perpetuo Socorro de Huesca.

La víctima, desde entonces, recibe tratamiento psiquiátrico debido a las alteraciones de conducta y descontrol emocional que padece.

Detalles de las condenas:

Mateo M.N., de 22 años en el momento de los hechos, ha recibido la pena más alta, 15 años de prisión. Antonio G.G. (alias ‘Antoñito’), de 20 años, y Juan Ramón G.L. (alias ‘Noño’), de 19 años, fueron condenados a más de 5 años cada uno, tras llegar a un acuerdo de conformidad con el Ministerio Fiscal y la acusación particular antes del juicio.

Cronología de los hechos

Los hechos probados señalan que la primera violación ocurrió el 2 de noviembre de 2019. La víctima, que aún no había cumplido los 15 años, fue abordada por Mateo M.N. mientras paseaba por el barrio del Perpetuo Socorro. Éste la llevó a un descampado cerca del parque de los Mártires, donde Antonio G.G. la violó “tapándole la boca para que no gritase”, mientras Mateo M.N. y otros menores vigilaban y grababan los hechos. Posteriormente, la obligaron a practicar felaciones bajo la amenaza de difundir los vídeos.

Durante meses, los miembros de la “manada de Huesca” persiguieron a la víctima en coche y en moto por el barrio, la llevaban a locales y casas abandonadas, donde la sometían a nuevas agresiones sexuales.

En una ocasión, le ataron las piernas con un cable, la arrastraron por el suelo y la violaron “uno detrás de otro mientras los otros la sujetaban”. En otro incidente, la golpearon con palos en piernas y brazos diciéndole “vamos a entrenarte para pelear” e intentaron meterla en el fuego.

Justificación de las penas

Mateo M.N. es el único que no llegó a un acuerdo con la acusación, lo que resultó en la condena más severa: 14 años y 6 meses de prisión por el delito continuado de agresión sexual, más 6 meses adicionales por el delito de acoso. Las magistradas justificaron la pena basándose en “la hoja histórico penal del acusado, su participación en la mayoría de las agresiones denunciadas, la violencia e intimidación ejercida hacia la víctima, y la corta edad de ésta y la diferencia de edad con el acusado”. Además, se le impuso una medida de libertad vigilada de 10 años tras cumplir la pena e inhabilitación durante 20 años para cualquier actividad con contacto con menores.

Juan Ramón G.L. ha sido condenado a 5 años de prisión por la agresión sexual continuada sobre la menor, más penas adicionales por otros delitos de agresión sexual sin acceso carnal contra otras tres víctimas y por el delito de acoso. Antonio G.G. recibió penas similares por los delitos que comparte con Juan Ramón G.L. A estos dos condenados se les aplicaron atenuantes por dilaciones indebidas y reparación del daño, como resultado del acuerdo alcanzado con la Fiscalía, que incluyó una consignación de 13.000 euros cada uno a favor de la víctima. Estas atenuantes no beneficiaron a Mateo M.N. al no haberlas alegado ni acreditado su defensa.

Pruebas y testimonio de la víctima

La principal prueba contra Mateo M.N. fue la declaración preconstituida de la víctima, quien no testificó en el juicio para evitarle el riesgo de “reactivación traumática y descompensación emocional”. El tribunal consideró su testimonio creíble y lo respaldó con los diarios personales de la menor, descubiertos por la Policía durante la investigación. En esos diarios, la víctima narró los hechos de forma espontánea y describió el deterioro psicológico que le causaron.

La sentencia reconoce que, como consecuencia de los hechos, la menor necesita atención psiquiátrica y psicológica, está en tratamiento habitual con ansiolíticos y presenta “ansiedad, alteraciones de conducta y descontrol emocional”.

Responsabilidad civil

En cuanto a la responsabilidad civil, los tres integrantes de la “manada de Huesca” deberán indemnizar conjunta y solidariamente a la víctima principal con 30.000 euros más intereses legales. Juan Ramón G.L. deberá abonar además 10.000 euros a una segunda víctima y 9.000 euros a cada una de las otras dos.